Para usar Claude Code te descargas la app de escritorio, la abres dentro de una carpeta y le hablas en español como a un compañero de trabajo. Antes de escribir nada, tienes que dejar instaladas un par de cosas (empezando por Git) y configurar tu CLAUDE.md. Con eso montado, empiezas a construir herramientas para tu negocio sin saber programar.
Yo lo uso cada día para las herramientas de Barner y Digital Brain, y no vengo de desarrollo. Aquí va el orden exacto que le diría a alguien que abre Claude Code por primera vez: qué instalar, cómo configurarlo bien y los hábitos que separan al que le saca partido del que se frustra a la semana.
Paso 0: que Claude Code funcione
Lo primero que va a pasar es que abras la pestaña de Code, intentes escribir y no te deje. Es normal. Claude Code necesita que antes tengas instalado Git y un par de cosas más en tu ordenador.
Y aquí está el truco para no atascarte: si no sabes cómo instalar eso, pregúntale al propio Claude. Le vas pasando pantallazos de lo que ves, o hablas con Claude.ai o con Claude directamente en el desktop, y te va guiando paso a paso hasta que todo esté listo. No hace falta que sepas qué es Git ni cómo se instala. Que te lo explique él.
Lo primero, antes de cualquier otra cosa, es que Claude Code arranque y te deje escribir. Todo lo demás viene después.
Desktop, no terminal (ni VS Code)
Esta duda la tiene todo el mundo, porque se busca "claude code en terminal", "en vscode", "en windows". Mi respuesta es clara: siempre la app de escritorio.
La terminal, esa pantalla negra de programador, para una persona normal es horrorosa. Y hoy tampoco me iría a VS Code ni a Antigravity con el plugin de Claude Code. ¿Por qué? Porque la app de Claude Code ya está muy bien hecha y es muy sencilla de usar. Antes tenía sentido buscar alternativas. Hoy no. Descarga el desktop y trabaja ahí.
Si quieres el concepto de fondo antes de seguir, lo tienes en Qué es Claude Code.
Paso 1: pon Opus 4.8 y deja que te entreviste
Una vez ya puedes escribir, lo primero de verdad es configurarte bien. Pon el modelo en Opus 4.8 y pídele a Claude que te haga todas las preguntas que necesite para montar tu CLAUDE.md, el archivo con tus instrucciones (quién eres, tus empresas, cómo trabajas).
Pero no te quedes solo en el CLAUDE.md. Pídele también que te pregunte por los tipos de proyectos y tareas que tienes. Así, de entrada, creáis juntos la estructura de carpetas correcta dentro de la carpeta de Claude sobre la que vas a trabajar. Cada proyecto, su carpeta.
Con esto arrancas con buen pie: un CLAUDE.md bien estructurado (que irás actualizando poco a poco) y un sistema de carpetas ordenado desde el minuto uno. Cómo montar ese archivo en detalle lo tienes en Cómo escribir un buen CLAUDE.md.
Paso 2: configura la skill de cerrar
Este consejo lo uso yo en todas las sesiones, sin excepción. Configura una skill de cerrar: la que hace el commit y el git, es decir, la que guarda todo lo que trabajas.
¿Por qué importa tanto? Porque siempre viene bien tener la referencia guardada, una especie de memoria infinita de lo que has ido construyendo. Si algo se rompe, vuelves atrás. Si necesitas recuperar cómo estaba algo, ahí está. Suena a cosa de desarrollador, pero se lo pides a Claude, te la monta y la usas sin pensar en lo que hay debajo.
Paso 3: dale contexto real de tu negocio
El CLAUDE.md le dice a Claude quién eres. Pero para que lo que te construya esté pegado a la realidad, necesita saber qué pasa de verdad en tu negocio.
Por eso, como founder o responsable, el primer encargo que le daría es la ingesta del correo electrónico. Que Claude tenga acceso al correo le da contexto real de todo lo que ha ido sucediendo. Es el arranque de esa memoria infinita del negocio.
Después puedes subirle un Excel con tus objetivos, para que te ayude a hacer el seguimiento y ver la evolución. La idea es esta: no te quedas en el CLAUDE.md, sigues construyendo la memoria del negocio para que cada cosa que Claude te haga salga alineada con lo que de verdad está pasando.
Cómo se le habla
Háblale como a un becario, a un empleado o a un compañero de trabajo. Siempre que tengas una duda, se la preguntas. Siempre que quieras hacer algo, se lo dices. No hay una fórmula mágica ni un prompt perfecto que buscar. Pídele directo.
Y un consejo que a mí me ahorra muchísimo tiempo: usa Aqua Voice para hablarle por voz en vez de teclear. Vas mucho más rápido y le das más contexto sin darte cuenta. Para empezar no es obligatorio, pero en cuanto lo pruebas no vuelves atrás.
Los hábitos que marcan la diferencia
Tres costumbres y vas sobrado:
1. Modo planificación para lo gordo. Cuando vayas a construir algo grande (un programa, un proceso nuevo), hazlo en modo planificación. Piensa bien qué va a hacer antes de que lo haga. 2. Modo automático al principio. No el manual, que te obliga a aceptar cada pasito. El automático te deja avanzar sin frenarte con cada confirmación. Cuando cojas soltura ya ajustas. 3. Cierra y abre sesiones. Cuando el contexto esté muy lleno o cuando cambies de tarea, cierra esa sesión y abre otra nueva. Arrastrar una conversación vieja te ralentiza y te encarece cada mensaje.
Un caso real para que veas hasta dónde llega
Para que no suene a teoría, esto es cosas que tengo funcionando en Barner, y no soy programador:
- La plataforma B2B. La monté en hora y media y me ahorra 1.500€ al mes. Las tiendas y los agentes hacen sus pedidos y su restock solos, sin mandar un PDF o un WhatsApp al equipo de ventas.
- Las facturas de DHL. Enviamos entre 1.600 y 1.800 pedidos al mes. Una factura de DHL puede tener 160 páginas con 1.500 envíos, imposible de revisar a mano. Monté un proyecto que las repasa enteras y me marca cuándo me cobran de más. Un amigo recuperó 5.000€ así.
- La sincronización de stock. Reconstruí yo la conexión entre Odoo y Shopify para que la web enseñe el stock real (el que tengo menos el prometido), y me cargué un módulo externo de 500€ al mes que fallaba.
- El dashboard de ventas. Conectado a Shopify y Odoo, al día. Entre lo mío y lo del equipo, 10 a 15 horas a la semana ahorradas.
Ninguna de estas cosas me habría planteado construirlas antes. Ese es el cambio.
El error nº1 de los principiantes
No configurar el CLAUDE.md. Por ahorrar tiempo, o porque no saben que existe. Y es de las cosas que más sirven de todo Claude Code. Te sientas a hablar y hablar sin haberle dicho quién eres, y luego te preguntas por qué no acierta. Empieza por ahí siempre.
El límite: no toques el código de otras herramientas
Si tengo que ponerte un límite claro, es este: no te pongas a tocar el código de herramientas que no controlas, porque te las puedes cargar. Construye lo tuyo, conecta lo que necesites por las vías seguras, pero no metas mano en el código de un programa ajeno del que dependes. Ese es mi límite.
Por dónde empezar
Descarga la app de escritorio hoy, deja que Claude te guíe con la instalación de Git a base de pantallazos, y en cuanto puedas escribir, ponte en Opus 4.8 y pídele que te entreviste para montar tu CLAUDE.md y tus carpetas. Con eso ya tienes los cimientos.
Cómo aplico Claude Code cada día en Barner y Digital Brain lo cuento en la newsletter diaria de Digital Brain: digitalbrain.email.
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