29 países firman en Shanghái un organismo global de IA sin EE.UU. ni la UE

Skyline de Pudong, Shanghái, donde se firmó el acuerdo
Foto: King of Hearts / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)

29 países firmaron el 16 de julio en Shanghái el acuerdo que crea la Organización Mundial de Cooperación en IA (WAICO por sus siglas en inglés), un organismo intergubernamental con sede en esa misma ciudad. Reuters sitúa la firma en la víspera de la World AI Conference, con el ministro de Exteriores chino Wang Yi rubricando por Pekín y el secretario general de la ONU, António Guterres, sentado en la sala. La lista de ausentes pesa más que la de firmantes.

Puntos clave

  • 29 fundadores, entre ellos Rusia, Bielorrusia, Serbia, Cuba, Brasil y Venezuela, más 10 países africanos y 12 asiáticos, según el desglose de Reuters.
  • Ni Estados Unidos ni un solo país de la UE. Tampoco Reino Unido, Japón, India, Corea del Sur o Canadá.
  • China la propuso en julio de 2025 y Xi Jinping la repitió en la cumbre de APEC de octubre de 2025. Hasta esta semana ningún país había confirmado su entrada.
  • Sin mecanismo de cumplimiento conocido. El texto habla de "consulta amplia y contribución conjunta" bajo los propósitos de la Carta de la ONU.

Quién firma y quién no

El listado de fundadores: Argelia, Bielorrusia, Brasil, Camboya, Camerún, China, Congo, Cuba, Etiopía, Indonesia, Kazajistán, Kenia, Kirguistán, Laos, Lesoto, Malasia, Mozambique, Myanmar, Nicaragua, Omán, Pakistán, Rusia, Senegal, Serbia, Sudáfrica, Tayikistán, Uzbekistán, Venezuela y Zambia.

Mira el mapa que dibuja eso: África, sudeste asiático, Asia central, tres países europeos de fuera de la UE y cuatro latinoamericanos. Un diplomático asiático citado por Reuters resume la jugada: China lleva tiempo ganando terreno en capacitación en IA con los países del sudeste asiático, y se presenta como la voz de quienes se están quedando atrás en la carrera.

Los dos bloques que hoy escriben las reglas que de verdad afectan a una empresa española, la UE con su reglamento de IA y Washington con sus controles de exportación de chips, se han quedado fuera.

Qué poderes tiene

Pocos y poco concretos, por ahora. Los textos publicados por Xinhua y Global Times describen fines ("que la IA sea beneficiosa, segura y justa") y no detallan estructura de gobierno, mecanismo de entrada en vigor ni forma de sancionar a nadie. Los analistas que han comentado la fundación apuntan a que WAICO probablemente no llegue a gobernar la industria de forma exigible, y que su recorrido real pasa por ampliar la red china de centros de cooperación en IA y mover ficha en los debates de la ONU.

O sea, un foro diplomático con sede física. Si esperabas que esto cambie qué modelo puedes usar o qué documentación te van a exigir en 2027, no va a venir por aquí.

Lo que pedía Hassabis hace tres días

El 14 de julio contamos que Demis Hassabis, CEO de Google DeepMind, pedía un organismo global de IA liderado por Estados Unidos e inspirado en FINRA, el regulador privado de Wall Street. Su versión tenía dientes: revisar los modelos de frontera antes o durante el despliegue, umbrales de capacidad que aplican independientemente del país de origen, capacidad de coordinar una ralentización del sector si aparece un riesgo serio, y operativo antes de acabar el año.

Tres días después, los 29 países que sí han firmado algo han firmado el contrario exacto en todos los ejes: intergubernamental donde Hassabis quería privado, chino donde quería estadounidense, diplomático donde quería técnico, sin plazo donde quería diciembre.

Dos propuestas de gobernanza global en la misma semana, sin un solo actor en común. Ahí está la medida de lo lejos que queda un acuerdo de verdad.

Por qué importa

A corto plazo, para una empresa española que usa Claude o Gemini en sus procesos, esto no cambia nada. Tus obligaciones siguen saliendo del reglamento europeo de IA y tus proveedores siguen siendo laboratorios estadounidenses sujetos a las reglas de Washington. WAICO no toca ninguna de las dos, y probablemente no las toque en años.

Donde sí conviene mirar es a medio plazo. Si los modelos chinos abiertos siguen bajando el coste por token y hay 28 países sentados con Pekín definiendo qué significa "IA segura", acabas con dos vocabularios distintos para certificar lo mismo. El día que quieras meter un modelo chino en tu stack y tu departamento legal pregunte bajo qué norma está evaluado, la respuesta va a ser incómoda. Falta tiempo para eso. Pero el segundo carril ya tiene sede y 29 sillas.


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