Android pasa de las apps a los agentes y la beta ya corre en el Galaxy S26

Android pasa de las apps a los agentes y la beta ya corre en el Galaxy S26
Imagen: Google

Android va a dejar de organizarse alrededor de las apps. Lo dice Sameer Samat, presidente del ecosistema Android, en una entrevista en vídeo con The Deep View publicada el 13 de agosto, donde describe el sistema pasando de sistema operativo a lo que llama un sistema de inteligencia: tú das la orden, un agente recorre las apps y las encadena.

No es una hoja de ruta lejana. La parte de plataforma lleva meses documentada y hay piezas corriendo en móviles que ya están en la calle.

Puntos clave

  • AppFunctions: una app declara funciones autodescriptivas que un agente puede descubrir y ejecutar en lenguaje natural, con la librería Jetpack y APIs de plataforma. Corre en el dispositivo.
  • Dónde funciona hoy: Samsung Gallery responde a Gemini en el Galaxy S26 y se extiende a dispositivos con OneUI 8.5 o superior. Calendar, Notes y Tasks ya se automatizan.
  • UI Automation: beta temprana en el Galaxy S26 y en Pixel 10 seleccionados, se dispara con pulsación larga del botón de encendido.
  • Alcance de esa beta: comida a domicilio, compra de supermercado y servicios de transporte, en Estados Unidos y Corea para empezar.
  • Siguiente parada: Android 17 amplía las capacidades, según Google.

Los dos caminos que ha abierto Google

Hay dos formas de que un agente haga algo dentro de una app, y Google ha construido las dos porque resuelven problemas distintos.

La primera es la limpia. Con AppFunctions, el desarrollador expone qué sabe hacer su app y con qué parámetros. El agente llama a esa función igual que un programa llama a otro. Es rápido, no depende de que la pantalla esté donde estaba ayer y funciona sin salir del móvil. El precio es que alguien tiene que escribir esas funciones app por app.

La segunda es la bruta. UI Automation deja al agente conducir la interfaz como lo haría un dedo: abrir, buscar, tocar, rellenar. Cero código por parte del desarrollador. A cambio hereda toda la fragilidad de ese enfoque, porque un rediseño de pantalla rompe el flujo.

Google dice que el usuario ve el progreso en una notificación, puede mirar en directo lo que hace el agente y tomar el control cuando quiera, y que avisa antes de acciones sensibles como una compra. Samat dedica buena parte de la conversación a esa capa: permisos, aislamiento y supervisión humana.

Lo que esto le hace a quince años de modelo de apps

El modelo actual es sencillo: cada app es un destino y compite por que abras su icono. Si el agente resuelve la tarea, deja de haber icono que abrir. La app pasa de destino a proveedor de funciones.

Ahí se rompen dos cosas a la vez. La publicidad dentro de la app deja de tener a quién mostrarse, y las decisiones de última hora dentro del embudo (el upsell, el banner, el cambio de plan) se las salta un programa que va a lo suyo. Quien exponga buenas AppFunctions puede acabar ejecutando más tareas y viendo menos usuarios.

Google no cuenta cómo se reparte ese pastel. Es una entrevista, no un comunicado: no hay fechas de despliegue general, ni número de apps integradas, ni métrica de acierto de la automatización de UI. Conviene leerlo como dirección declarada, no como producto cerrado.

Encaja con lo que ya venía pasando

Esto no sale de la nada. Google apaga Assistant en Android el 4 de septiembre y pone a Gemini en su sitio sin marcha atrás. Y en el Pixel 11 presentado la semana pasada, las novedades de software fueron todas de entrada de datos: lengua de signos a texto, y Rambler para convertir un dictado desordenado en texto limpio.

Primero cambias cómo se le habla al móvil. Después quitas la app de en medio.

Por qué importa

Si vendes algo a través de una app o de una web, el agente se va a convertir en tu cliente antes que la persona. Y un agente no ve tu diseño, ve tus funciones y tus datos estructurados.

La pregunta práctica no es si esto llegará a España, que llegará tarde y capado. Es si tu producto es legible por una máquina: precios, disponibilidad y acciones expuestas de forma que otro programa las pueda leer sin adivinar. En Barner llevamos ese trabajo hecho por otro motivo (que el ERP y la tienda hablen entre sí), y resulta que es exactamente el mismo trabajo.

Quien tenga eso ordenado se conecta cuando toque. Quien tenga la lógica de negocio metida dentro de pantallas, va a reescribirla entera.


Relacionado