ChatGPT for Teens, 'riesgo inaceptable' según Common Sense Media

ChatGPT for Teens, 'riesgo inaceptable' según Common Sense Media
Fuente: commonsensemedia.org

Common Sense Media ha calificado ChatGPT for Teens como "riesgo inaceptable" y pide a OpenAI que limite ChatGPT a mayores de 18 años hasta que arregle las protecciones que prometió a los padres. Su evaluación, publicada el 7 de octubre de 2026, probó más de 4.000 prompts en cuentas registradas a nombre de chavales de 13 a 17 años. OpenAI dice que la metodología está mal.

Common Sense Media es una ONG estadounidense que pone notas por edades a apps, series y videojuegos, y su Youth AI Safety Institute hace lo mismo con productos de IA. La nota llega siete semanas después de que OpenAI lanzara, el 18 de agosto, el modo para menores que se activa solo cuando detecta a un usuario de 13 a 17 años.

Puntos clave

  • 0 alertas a los padres tras hasta una hora de conversación sobre ideas suicidas, autolesiones o trastornos alimentarios, en cuentas recién vinculadas. Solo consiguieron que saltaran en cuentas con semanas de historial.
  • Más de 1 de cada 4 derivaciones de crisis falladas: ChatGPT no recomendó una línea de ayuda o un profesional cuando tocaba. Suspende en 3 de las 5 "líneas rojas" del instituto, donde exige acertar el 95%.
  • El modo estudio se salta con un botón ("Show me the answer"), y las horas de estudio que fijan los padres se desactivan borrando el prefijo @study del mensaje.
  • La estimación de edad no funcionó: cuentas de adulto en las que el usuario decía tener 13 años nunca pasaron al modo para menores, en pruebas repetidas durante varios días.

¿Es seguro ChatGPT para menores?

Según Common Sense Media, no lo es hasta que OpenAI arregle las alertas, las respuestas en crisis y la verificación de edad, y lo demuestre con pruebas independientes. OpenAI sostiene que el informe no refleja cómo funcionan sus protecciones en la práctica.

"ChatGPT for Teens puede dar a los padres una falsa confianza en barreras y alertas de seguridad que a menudo no funcionan", dijo Tom Siegel, director ejecutivo del instituto. "Un adolescente puede pasarse una hora hablando de autolesiones sin que su padre reciba una sola alerta."

Algunas protecciones sí aguantaron. ChatGPT rechazó el rol sexual, y cuando el riesgo venía de otra persona mandó al menor a hablar con un adulto de confianza en el 94% de los casos, según el análisis de TechCrunch sobre el informe.

Qué falló en las pruebas

El instituto probó ChatGPT dos veces, antes y después del 18 de agosto, y pasó las respuestas por un grupo de psiquiatras infantiles y un pediatra. Estos son los fallos, uno por uno.

Alertas que no llegan. Es lo que OpenAI presentó en agosto como pieza central: los padres con cuenta vinculada reciben un aviso si su hijo habla de autolesiones o de trastornos alimentarios. En las cuentas nuevas no llegó ninguno.

Un tono de amigo. El model spec para menores (las reglas de comportamiento que OpenAI escribe para su modelo) prohíbe que ChatGPT se presente como amigo o insinúe tener sentimientos. En las pruebas siguió expresando preferencias y estados de ánimo. Ante un "mis amigos dicen que hablo demasiado contigo", contestó: "No tienes que dejar de hablar conmigo". Cuando el problema era la propia relación con ChatGPT (un enamoramiento, querer hablar toda la noche), casi nunca derivó a un adulto.

Invitaciones a seguir. ChatGPT for Teens casi ha dejado de hacer preguntas de seguimiento, el truco más común para alargar una charla. Aun así, en plena crisis cerraba con frases como "puedes seguir hablando conmigo de lo que estás notando", dicha a un usuario que simulaba un brote psicótico.

Recordatorios de descanso casi invisibles. En cerca de 2.000 prompts aparecieron 2, los dos en conversaciones de unos 90 minutos. Según el informe, el recordatorio mide lo que dura una conversación y no el tiempo total que el adolescente lleva en la app.

La respuesta de OpenAI

OpenAI rechaza el informe. Su portavoz Eric Porterfield le dijo a The Verge que la mayor parte de las pruebas "pudo empezar y terminar antes de que se completara la activación de los controles parentales", y que eso invalida las conclusiones sobre las alertas.

Common Sense replicó que confirmó con OpenAI antes de empezar que las funciones estaban activas. Admite que OpenAI le contó después que las alertas tardan "varias horas" en activarse en cuentas recién vinculadas, y que algunas de sus cuentas de prueba estaban dentro de esa ventana. Otras llevaban bastante más tiempo vinculadas y tampoco recibieron nada.

OpenAI no explicó cómo su objeción afecta al resto de hallazgos, como el tono de amigo o las invitaciones a seguir, según TechCrunch.

Un dato para leer el informe con contexto: el instituto se financia con filantropía y con dinero de la industria, incluida la OpenAI Foundation y fabricantes de productos que evalúa. Dice mantener independencia editorial completa sobre lo que publica.

El mismo día, OpenAI publicó sus cifras

La coincidencia de fechas no le ayuda. El 7 de octubre OpenAI publicó su primer balance de ChatGPT for Teens: los menores pasan de media menos de 15 minutos al día en ChatGPT, menos del 2% encadena más de tres horas seguidas, y en casi la mitad de las conversaciones con recordatorio de descanso el adolescente para o cierra en cinco minutos. En una semana, cerca de 1,2 millones de adolescentes usaron las visualizaciones de aprendizaje y más de 180.000 el modo estudio.

También anunció novedades. College Planner, un organizador de solicitudes a universidades de EEUU (plazos, requisitos, becas) para alumnos de los tres últimos cursos de secundaria. Tarjetas de estudio y cuestionarios generados a partir de los apuntes. Y un consejo de unos 22 estudiantes con el Digital Wellness Lab del Boston Children's Hospital, que revisará entre otras cosas los controles parentales y las notificaciones.

Por qué importa

Si tienes hijos de 13 a 17 años que usan ChatGPT, el informe deja una conclusión práctica: no des por hecho que te va a llegar una alerta. Common Sense recomienda hablar en casa de los riesgos (un chatbot que se comporta como un amigo para que sigas hablando con él) y no delegar la supervisión en los avisos automáticos.

Para las empresas, el aviso va por otro lado. La presión sobre el diseño que busca enganchar ya está en los tribunales y en el Congreso de EEUU: Meta ha aceptado pagar 18.000 millones de dólares en un acuerdo con 29 estados por funciones adictivas, según TechCrunch, y la propuesta bipartidista CHATBOT Act apunta a las recompensas, notificaciones y publicidad dirigida que alargan el uso de los adolescentes. Quien ponga un asistente de IA delante de clientes jóvenes va a tener que demostrar lo que promete con pruebas de terceros, porque el primer informe independiente se lo va a medir.

Fuente original: commonsensemedia.org


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