ChatGPT ha vuelto a WhatsApp en Europa, y no porque Meta haya cambiado de idea. Lo ha hecho porque la Comisión Europea la ha obligado. Desde el 13 de julio de 2026, cualquier usuario del Espacio Económico Europeo puede volver a escribir a ChatGPT dentro de WhatsApp, según recoge The Decoder, después de que Bruselas dictara medidas cautelares contra Meta en junio.
Puntos clave
- Meta había expulsado a ChatGPT, Microsoft Copilot y Perplexity de WhatsApp el 15 de enero de 2026, tras cambiar sus condiciones para terceros.
- La Comisión Europea impuso medidas cautelares en junio de 2026 que obligan a Meta a readmitir a esos competidores de forma gratuita.
- ChatGPT en WhatsApp está disponible en los 27 países de la UE más Liechtenstein, Islandia y Noruega, y no exige crear cuenta.
- El bot declara funcionar con GPT-5.5 y enruta las peticiones de imágenes a gpt-image-2; admite texto, imágenes y voz.
- OpenAI está desplegando el mismo movimiento en Kakao (Corea del Sur) y Viber en otros mercados.
Qué pasó en enero y qué ha cambiado ahora
En enero, Meta reescribió las reglas de negocio de la API de WhatsApp y, de facto, dejó fuera a los asistentes de IA de la competencia. ChatGPT, Copilot y Perplexity desaparecieron del que es el mensajero dominante en buena parte de Europa. La jugada era transparente: WhatsApp es de Meta, y Meta tiene su propio asistente, Meta AI, metido en la misma app.
La Comisión no lo ha visto como una decisión comercial cualquiera. Al dictar medidas cautelares, un instrumento que rara vez usa, Bruselas trata a WhatsApp como una puerta de entrada que Meta no puede cerrar a su antojo para favorecer su propio producto. Y ha exigido que la reapertura sea gratuita, no un peaje.
El telón de fondo es la Ley de Mercados Digitales. WhatsApp está designado como servicio esencial de un guardián de acceso, la categoría que la UE reserva a las plataformas tan dominantes que su comportamiento condiciona a todo un mercado. Bajo ese marco, cerrar la app a los asistentes rivales no es una política de producto, es justo el tipo de conducta que la ley existe para frenar. Por eso la Comisión pudo actuar en semanas y no en años.
Un precedente que va más allá de OpenAI
Lo interesante no es que ChatGPT vuelva. Es el criterio. La UE está diciendo que, cuando controlas la plataforma de mensajería por la que pasa medio continente, no puedes usar esa posición para expulsar a los asistentes rivales y quedarte tú el hueco. Ese razonamiento aplica igual a Copilot, a Perplexity o a cualquier bot que venga detrás.
OpenAI, por su parte, no se queda solo en Europa. Está metiendo ChatGPT en Kakao Messenger en Corea del Sur y en Viber en otros mercados. La estrategia es clara: estar dentro de la app de mensajería que la gente ya abre cien veces al día, en lugar de pelear por que se descarguen otra.
Por qué importa
Para una empresa española, aquí hay dos lecturas. La primera, de canal: si tus clientes están en WhatsApp, el asistente que uses para atenderlos deja de depender del capricho de Meta, porque ahora hay un marco regulatorio que obliga a mantener la puerta abierta. La segunda, más de fondo: la UE ha demostrado que puede forzar a una de las mayores tecnológicas del mundo a reabrir su plataforma a la competencia en cuestión de semanas. Cualquiera que construya sobre infraestructura de un gigante, sea WhatsApp, una tienda de apps o un marketplace, tiene ahora un precedente al que agarrarse cuando el dueño de la plataforma juega a echarte para colocar lo suyo.
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