Anthropic sacó el 7 de julio Claude Cowork en móvil y web, su agente de trabajo general que hasta ahora vivía solo en el escritorio. El cambio de fondo es sencillo de contar: puedes arrancar una tarea en el ordenador, recibir el estado en el teléfono y recoger el resultado más tarde, sin tener el portátil encendido. Está disponible para los suscriptores del plan Max.
Cowork ya había entrado en disponibilidad general en escritorio y hace pocos días añadió gráficos y diagramas interactivos. Lo de hoy es sacarlo del ordenador y ponerlo donde estás tú.
Puntos clave
- Claude Cowork llega a web y móvil para suscriptores del plan Max, además del escritorio que ya existía desde enero.
- El agente trabaja en segundo plano sin que el dispositivo esté encendido ni conectado todo el rato.
- La app de escritorio queda para "trabajo profundo" con archivos locales y navegador; web y móvil unifican chat y Cowork.
- De 1,2 millones de sesiones: 33,4% procesos de negocio, 16,4% creación de contenido, 8,7% desarrollo de software.
Qué cambia con el móvil y la web
La gracia no es que ahora haya una app más. Es que la tarea deja de estar atada a una máquina. El ejemplo que pone Anthropic lo deja claro: preparación de cliente para las 6 de la mañana del lunes. Claude repasa hilos de correo, transcripciones y noticias recientes, arma el documento de brief y deja redactado (sin enviar) el correo de seguimiento. Lo lanzas la noche antes desde el escritorio y por la mañana revisas el resultado desde el teléfono.
El reparto de piezas también cambia. El escritorio se queda como sitio de trabajo profundo, con acceso a archivos del ordenador y navegador. Las versiones web y móvil juntan el chat normal y Cowork en la misma interfaz, para tareas que puedes disparar y olvidar.
La pelea por salir del código
El dato que ordena todo esto está en cómo se usa. De 1,2 millones de sesiones que analizó Anthropic, el 33,4% eran procesos de negocio (informes, checklists, reconciliación), un 16,4% creación de contenido y solo un 8,7% desarrollo de software. O sea, la mayoría de la gente no usa Cowork para programar, lo usa para trabajo de oficina.
Ese es el movimiento del sector. Los agentes nacieron para escribir código y ahora se están desbordando al resto de la empresa. OpenAI hizo lo mismo con Codex, empujándolo más allá del código hacia informes, hojas de cálculo y análisis de datos. Anthropic, además, ya conecta Claude con Slack vía Claude Tag para meterlo en el flujo del equipo. La batalla ya no es quién programa mejor, es quién se queda con las tareas administrativas.
Por qué importa para tu empresa
Si pagas Claude Max, esto convierte a Cowork en algo que trabaja mientras tú no estás delante. Para un director de operaciones, el caso real es dejar tareas repetitivas corriendo de noche (un informe de cierre, un repaso de correos, un brief) y revisarlas desde el móvil por la mañana. El límite sigue siendo el de siempre con agentes: dales tareas acotadas y con revisión humana antes de fiarte del resultado en algo serio. Pero poder arrancar el trabajo desde donde estés, y no desde donde está el portátil, baja bastante la fricción de usarlos a diario.
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