General Motors va a lanzar su propio asistente de IA dentro del coche antes de que acabe 2026, y no para sustituir a Google Gemini sino para convivir con él. El motivo que da la compañía es concreto: Gemini no llega a los datos que el vehículo sí tiene. La información la adelantó CNBC el 31 de julio.
Puntos clave
- El asistente propio llega antes de que termine 2026 y convive con Gemini, no lo reemplaza.
- Se apoya en la inteligencia de OnStar y en la telemetría del vehículo.
- Casos de uso citados: mantenimiento predictivo, ajustes de habitáculo y diagnóstico.
- GM trabaja con un proveedor de modelo de lenguaje que no ha revelado.
- Anna Santos, directora de producto de voz e IA/aprendizaje automático, dice que Gemini está limitado por su posición en la pila de software.
El ejemplo que lo explica todo
GM pone un caso que se entiende sin saber nada de coches: una orden como "modo niños" configura la climatización, bloquea las ventanillas traseras, pone una lista de música apta y recuerda mirar el asiento de atrás al bajar.
Ninguna de esas acciones es difícil por separado. Lo difícil es que un asistente sepa qué ventanillas tiene ese modelo concreto, qué sistema de bloqueo lleva, cuál es la configuración de climatización de esa versión y qué solía hacer ese conductor antes.
Ahí está el argumento de Santos sobre la posición en la pila. Gemini vive como aplicación encima del sistema de infoentretenimiento. Puede poner música y buscar restaurantes. No puede leer la telemetría del motor ni tocar los actuadores del coche, porque el fabricante no expone esas capas a una app de terceros y no las va a exponer.
La pelea real: quién se queda con el dato del vehículo
Este anuncio es una jugada de control, y merece la pena verla como tal.
Los fabricantes llevan una década cediendo la pantalla del coche a Apple y Google, porque los usuarios querían CarPlay y Android Auto. La consecuencia fue que la relación con el conductor pasó a ser de Cupertino y Mountain View, y el coche quedó como el hardware.
Con la IA, el fabricante ve una segunda oportunidad. Lo que sabe OnStar (kilómetros, avisos de mantenimiento, hábitos de conducción, histórico de averías) no lo tiene Google, y es justo lo que hace útil a un asistente dentro del coche. GM está diciendo que ese dato se queda en casa.
El detalle de que no revelen el proveedor del modelo también es deliberado. Encaja con el patrón que se repite en toda la industria: el fabricante quiere ser dueño de la experiencia y del dato, y trata al modelo como un componente intercambiable. Lo mismo que hicieron con los proveedores de frenos.
Por qué importa
La lectura útil aquí no es de coches, es de arquitectura, y vale para cualquier empresa.
Un asistente genérico conectado a tus sistemas por una API pública hace lo que la API le deja. Un asistente que ve tus datos operativos de verdad hace otra cosa. La diferencia no está en el modelo, está en el acceso.
Lo he comprobado en Barner con el B2B: la parte cara nunca fue la IA. Fue conectar bien el ERP, el stock y el histórico de pedidos para que la herramienta tuviera contexto real. Con ese contexto, un modelo mediano da respuestas útiles. Sin él, el mejor modelo del mundo contesta genéricamente.
Así que si estás valorando un asistente para tu empresa, la pregunta no es cuál es más listo. Es a qué datos tuyos puede llegar y quién se queda con ellos.
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