La cuota de Nvidia en el mercado de aceleradores de IA baja del 87% de 2024 al 75% estimado para 2026, con una parada intermedia en el 81% de 2025. Doce puntos perdidos en dos años, en el mismo periodo en el que la compañía pasó de facturar unos 7.000 millones por trimestre a 96.000.
Puntos clave
- Cuota de Nvidia: 87% en 2024, 81% estimado en 2025, 75% estimado en 2026, según las cifras de Silicon Analysts.
- El mercado total de aceleradores crece de 115.000 millones de dólares en 2024 a 160.000 en 2025 y a más de 200.000 en 2026.
- AMD se lleva entre el 6% y el 8% con más de 10.000 millones facturados. Las TPU de Google están entre el 5% y el 7%, Trainium de AWS entre el 3% y el 5% y Maia de Microsoft entre el 2% y el 4%.
- En China la caída es de otro orden: del 66% del mercado de aceleradores en 2024 a un 8% previsto para 2026, según Tom's Hardware.
Perder cuota y ganar dinero a la vez
Las dos cifras que hay que multiplicar están arriba. El 87% de un mercado de 115.000 millones son unos 100.000 millones. El 75% de un mercado de más de 200.000 son 150.000.
Nvidia pierde doce puntos de cuota y factura la mitad otra vez más. La palabra "amenaza" que usan los titulares se queda rara ahí: los ingresos suben todo el rato, y lo que pasa es que el mercado crece más deprisa de lo que Nvidia puede servirlo sola.
Lo que sí cambia es el poder de fijar precios. Un proveedor con el 87% pone la lista y el resto la mira. Con el 75%, y con cuatro alternativas serias que se pueden nombrar, el comprador grande entra a negociar con opciones reales encima de la mesa.
De dónde salen los doce puntos
El reparto de 2025 que publica Silicon Analysts es la foto más útil. AMD entre el 6% y el 8%, con más de 10.000 millones de facturación. Las TPU de Google entre el 5% y el 7%, aunque en su caso el consumo es interno y no se vende como chip. Trainium de AWS entre el 3% y el 5%. Maia de Microsoft entre el 2% y el 4%, con la nueva Maia 300 esperada este mismo mes.
Detrás vienen los que todavía no salen en la tabla. Las startups de chips llevaban 8.300 millones levantados en abril, según CNBC, casi todas apoyadas en el mismo argumento: la GPU se diseñó para gráficos y luego se adaptó, así que un diseño hecho desde cero para IA gasta menos silicio y menos energía para el mismo trabajo. Cerebras es la que más lejos ha llegado por ese camino: salió a bolsa en mayo y en agosto presentó el CS-4 con tres WSE-3 Turbo.
Y luego están los laboratorios haciéndose sus propios chips. OpenAI ya tiene el suyo, Jalapeño, que superó a Blackwell en el primer benchmark independiente hace nueve días. Anthropic lleva meses fichando gente de hardware, y esta misma mañana hemos contado que Broadcom espera que Anthropic sea su mayor cliente de chips a medida en 2027.
China es un caso aparte
Los doce puntos globales esconden un desplome regional. Nvidia controlaba el 66% del mercado chino de aceleradores en 2024 y va camino del 8% en 2026, según los analistas que cita Tom's Hardware.
Eso no lo ha ganado nadie compitiendo en precio o rendimiento. Lo han decidido los controles de exportación estadounidenses y la respuesta industrial china, con Huawei y Cambricon ocupando el hueco. Es un mercado que se cierra por decreto, y una vez que un país entero se acostumbra a un stack alternativo, volver atrás no es cuestión de bajar el precio.
El foso sigue siendo el software
La pieza que sostiene la cuota de Nvidia es CUDA, la capa de software sobre la que millones de desarrolladores llevan quince años escribiendo. Cada librería, cada kernel optimizado y cada tutorial de PyTorch dan por hecho que debajo hay una GPU de Nvidia.
Ese es el motivo real de que la erosión sea de seis puntos al año y no de veinte. Un chip de la competencia puede ser mejor en la ficha técnica y aun así costar seis meses de trabajo de ingeniería portar lo que ya funciona.
La compra de Hugging Face de hoy encaja justo ahí. Nvidia ha pagado 12.930 millones por el sitio donde se distribuyen 3 millones de modelos, y aunque promete no obligar a nadie a usar su hardware, el catálogo desde el que 200.000 empresas se bajan los pesos es una posición cómoda para quien vende las tarjetas.
Por qué importa
Para una empresa que compra cómputo, la lectura práctica llega con retraso pero llega.
Mientras un proveedor tiene el 87% del mercado, el precio del token y el precio de la hora de GPU los marca él. Con cuatro alternativas por encima del 2% y cuatro laboratorios diseñando sus propios chips, aparecen ofertas de inferencia que compiten en euros y no solo en benchmarks.
Lo que conviene mirar en los próximos meses son los precios por millón de tokens de los proveedores que corren sobre hardware que no es Nvidia. Ahí es donde la erosión de la cuota se convierte en una factura más barata para el que solo quiere clasificar correos y generar textos, sin importarle qué chip hay debajo.
Fuente original: siliconanalysts.com
Relacionado


