Nvidia avala hasta el 25% del valor residual de sus chips y da a la banca la excusa para prestar

Nvidia avala hasta el 25% del valor residual de sus chips y da a la banca la excusa para prestar
Fuente: theverge.com

Nvidia ha metido en la letra pequeña de su nueva arquitectura de financiación un aval de hasta el 25% del valor residual de los chips. Si el cliente que pidió el préstamo no paga y las GPU acaban en manos del prestamista, Nvidia pone parte de la diferencia. Es el detalle que The Verge destaca en su análisis del acuerdo y el que mejor explica por qué seis gestoras de capital privado se han sentado a la mesa.

Del paquete de 500.000 millones con Apollo, BlackRock, Blackstone, Brookfield, Goldman Sachs y KKR ya escribimos cuando se anunció. Lo de esta semana son las condiciones y el discurso que las acompaña.

Puntos clave

  • Nvidia garantiza hasta el 25% del valor residual en algunos contratos.
  • Jensen Huang sitúa ahora la vida económica de un chip cerca de los diez años.
  • CME Group lanza futuros de cómputo en octubre, pendiente de aprobación.
  • Todo son memorandos de entendimiento, no contratos firmados.
  • Broadcom hizo lo mismo en verano: 35.000 millones con un millón de chips como colateral.

La frase que cambió en doce meses

"Es realmente la primera vez que unos chips tecnológicos se convierten en una clase de activo invertible", dijo Huang a CNBC. "Son activos que generan ingresos. Son productivos, duraderos, fungibles, flexibles."

El año pasado, presentando Blackwell, el mismo Huang dijo que cuando esa generación empezara a entregarse en volumen "los Hopper no los querría nadie ni regalados". Hay circunstancias donde un Hopper vale, añadió, "no muchas".

Ahora pone de ejemplo el A100, que salió en 2020, para decir que sigue en uso comercial activo y que los clientes están comprometiendo capacidad en despliegues plurianuales, "extendiendo la vida económica del A100 hacia la década".

El dato le da la razón a corto plazo: el precio de alquiler de chips viejos está subiendo, empujado por la demanda de inferencia. Un proveedor cloud casi dobló el precio de los B200 a un cliente al renovar el contrato. Brendan Burke, analista del sector, lo resume en que ha habido escasez de chips de inferencia y eso ha revertido la caída de precios que todo el mundo esperaba.

Por qué la vida útil es lo único que importa aquí

Porque determina cuánto se puede prestar. En los préstamos con GPU como garantía, la capacidad de endeudamiento del cliente baja según se deprecian los chips. Está escrito en las cuentas públicas de CoreWeave.

Y no hay acuerdo sobre el calendario de amortización. Michael Burry defiende dos o tres años. Arvind Krishna, de IBM, habla de cinco. Huang dice diez.

Si el fabricante sale a decir que la vida es de una década, el banco tiene una cifra a la que agarrarse para firmar. Ese es el trabajo real de la declaración.

El aval del 25% dice quién se cree la tesis

Aquí está la señal más honesta de todo el asunto. Si de verdad los chips fueran activos duraderos, líquidos y con mercado secundario, no harían falta garantías: el prestamista se quedaría el colateral y lo revendería.

Nvidia ofrece cubrir hasta el 25% del valor residual precisamente porque ese mercado secundario no existe. Ben Thompson, de Stratechery, lo dice sin rodeos: la estructura sugiere que Huang se cree su discurso de clase de activo invertible bastante más que el mercado.

Y la pregunta de la reventa sigue sin respuesta. Si un neocloud quiebra y Goldman se queda con un lote de GPU, quién compra. Los grandes se construyen sus propios centros y algunos usan sus propios chips. Los neoclouds tienen deuda hasta las cejas. Jack Ablin, del family office Cresset, que invierte en Nvidia, lo describió en el Wall Street Journal como "un activo con la vida útil de la lechuga".

La circularidad que se movió de sitio

Nvidia lleva meses aguantando la acusación de financiación circular: invierte en los clientes que le compran chips. Invirtió en CoreWeave y salvó su salida a bolsa, y luego se comprometió a gastar 1.300 millones en cuatro años alquilando sus propios chips a CoreWeave, lo que la convirtió en su segundo mayor cliente en 2024.

El nuevo esquema cambia quién pone el dinero. En vez de Nvidia dando un dólar a CoreWeave para que pida cinco prestados y compre seis en chips, es Blackstone quien pone los cinco.

Sascha Steffen, de la Frankfurt School of Finance, señala dónde queda el problema: "El anuncio de Nvidia se describe como si resolviera la circularidad de la compañía financiando a sus propios clientes, y en el balance de Nvidia lo hace. Un nivel más abajo se ha creado una segunda circularidad."

Su punto es dónde acaba el papel. Esto es originar para distribuir, y el destino suele ser la cuenta general de una aseguradora de vida o de rentas. La mitad del grupo que origina los préstamos comparte propietario con la entidad que acabará teniendo esos préstamos en cartera. Si una agencia de rating cambia de metodología y baja la nota de la aseguradora, esa aseguradora puede verse obligada a vender un activo que casi no tiene mercado secundario.

Las cifras del contexto

Los hyperscalers y empresas relacionadas llevaban unos 225.000 millones de dólares en bonos emitidos a cierre de julio según S&P Global, con un crecimiento cercano a diez veces en lo que va de año y una proyección de 400.000 millones a diciembre. A eso hay que sumar 1,5 billones en compromisos de arrendamiento, de los cuales un billón no está en balance, y otros 1,5 billones en compromisos de compra de chips y electricidad.

Gartner calcula que para que los inversores en IA obtengan un retorno del 7%, por debajo del cual la cosa se pone fea, el sector necesita ingresar 7 billones de dólares acumulados hasta 2029. Casi 2 billones al año.

Y algunas proyecciones que circulan entre prestamistas hablan de 70.000 millones de ingresos anuales por gigavatio, una cifra que nadie está consiguiendo hoy.

Por qué importa a un operador

Tres cosas prácticas.

La primera: el precio de alquilar cómputo no va a bajar en el corto plazo, y ahora hay una estructura financiera montada sobre la premisa de que no baje. Si tu presupuesto de inferencia para 2027 asume el abaratamiento anual de siempre, revísalo.

La segunda: en octubre habrá futuros de cómputo cotizando en CME, si el regulador los aprueba. Eso significa que dentro de unos meses vas a poder mirar una curva de precios en vez de pedir tres presupuestos. Para quien tenga consumo de inferencia serio, es la primera vez que el cómputo se va a poder cubrir como se cubre la electricidad o el dólar.

La tercera es la de siempre y aburre repetirla: la inferencia también corre en CPU, y una CPU cuesta alrededor de una quinceava parte. No todo lo que hace tu empresa con IA necesita una GPU de frontera. La mayor parte del ahorro está en elegir el modelo y el hierro por tarea, no en negociar el precio del más caro.

Nada de esto está cerrado, por cierto. Son memorandos de entendimiento. Nvidia firmó uno de 100.000 millones para invertir en OpenAI y no llegó a ocurrir.


Relacionado