Andrew Ng ha publicado OpenWorker, una aplicación de agente para escritorio que es open source, guarda las credenciales en el equipo y puede funcionar entera en local con Ollama. Está disponible para Mac y el repositorio es público en GitHub.
Puntos clave
- 100% código abierto, repositorio `andrewyng/openworker`. Versión de Mac disponible y Windows anunciado como próximo.
- Local-first: las contraseñas y los tokens se guardan en el almacén de secretos local de la aplicación, no en un servidor.
- Funciona con modelos de OpenAI, Anthropic y Google, con modelos de pesos abiertos como DeepSeek, Qwen y Mistral, y con Ollama para no salir del equipo.
- Pide aprobación antes de acciones con consecuencias, como enviar un correo o publicar en Slack.
Qué hace
OpenWorker trabaja dentro de las herramientas que ya usas: ficheros, Slack, calendario. La idea es que lleve una tarea de principio a fin en vez de darte una respuesta que luego tienes que ejecutar tú.
Redactar un documento, mandar un mensaje, actualizar una entrada de calendario. Nada de eso es nuevo por separado. Lo distinto es dónde vive el agente y quién tiene las llaves.
La parte que importa: dónde están las credenciales
Casi todas las herramientas de agente de escritorio que han salido este año funcionan igual: te piden conectar Gmail, Slack y Drive vía OAuth, y esos tokens acaban guardados en la infraestructura del proveedor. Funciona bien y es cómodo. También significa que una empresa que no conoces tiene acceso permanente al correo de tu empresa.
OpenWorker le da la vuelta. Los secretos se quedan en el equipo. Si además eliges Ollama como motor, ni el contenido ni las credenciales salen de la máquina. Es la primera pregunta que hace cualquier responsable de seguridad y aquí tiene una respuesta clara.
El segundo detalle de diseño es el freno. El agente pide permiso antes de hacer algo con consecuencias. Suena a fricción y lo es, pero es exactamente la fricción que evita que un agente mande un correo a un cliente por su cuenta.
Que lo firme Andrew Ng no es un detalle menor
Ng es de las pocas figuras del sector que lleva dos años pinchando el globo de los agentes. Su discurso habitual es que la mayoría de lo que se vende como agente es un flujo de trabajo con un modelo dentro, y que la parte difícil no es el modelo, es el diseño del proceso.
Sacar una herramienta abierta y local es coherente con eso. No hay suscripción, no hay caja negra y se puede leer el código para ver qué hace realmente antes de darle acceso a tu correo.
Encaja con un movimiento que hemos visto todo el mes: Jack Dorsey con Buzz para equipos con agentes o Cognition comprando Interaction. La capa de "dónde vive el agente que hace tu trabajo" se está peleando ahora mismo.
Por qué importa
Si has descartado meter agentes en tu empresa porque no te veías dando acceso al correo corporativo a una startup, esta es la primera opción que quita esa objeción.
Tres cosas que haría antes de desplegarlo. Primero, probarlo con un buzón secundario y un canal de Slack de pruebas, nunca con producción. Segundo, decidir el motor: con Ollama y un modelo abierto no sale nada del equipo, pero la calidad baja bastante respecto a Claude o GPT. Tercero, mirar el código de la parte que toca credenciales, que para eso es abierto.
Y una advertencia honesta: local-first no es lo mismo que seguro. Que las claves estén en tu Mac significa que si alguien entra en ese Mac, las tiene todas juntas. Cifrado de disco y contraseña de verdad, o el argumento de privacidad se cae solo.
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