Sony y Universal vuelven a demandar a Suno por su modelo v6

Sony y Universal vuelven a demandar a Suno por su modelo v6
Fuente: theverge.com

Sony Music y Universal Music Group han vuelto a demandar a Suno, esta vez por su modelo v6. La nueva demanda, presentada el viernes 18 de septiembre en el tribunal federal de Boston, acusa al generador de música con IA de "blanqueo de modelos": según las discográficas, v6 hereda lo que aprendieron los modelos anteriores, entrenados con canciones sin licencia. La reveló hoy The Verge, que ha tenido acceso a la demanda.

Es la segunda demanda de los dos sellos contra Suno. La primera, de junio de 2024, sigue abierta.

Puntos clave de la demanda de Sony y Universal contra Suno

  • Qué se demanda: el modelo v6, lanzado el 9 de septiembre y presentado por Suno como entrenado desde cero con música licenciada de Warner, BMG y Believe.
  • Cuántas canciones: la demanda enumera 60.202 grabaciones que Suno habría copiado sin permiso, y las discográficas dicen que son solo una parte.
  • Dónde: tribunal federal del distrito de Massachusetts (Boston), número de caso 26-cv-14275, según Music Ally.
  • Qué piden: hasta 150.000 dólares por obra infringida, hasta 2.500 dólares por cada vez que se saltó la protección anti-descarga de YouTube, una orden que prohíba seguir usando esas grabaciones y juicio con jurado.

Qué es el "blanqueo de modelos" que denuncian

El argumento central cabe en una frase de la demanda: entrenar un modelo "nuevo" con lo que produce un modelo infractor no elimina la infracción, la blanquea. Las discográficas lo resumen así: v6 "es fruto del mismo árbol envenenado".

La acusación se apoya en tres caminos por los que, según Sony y Universal, lo aprendido con música sin licencia ha pasado a v6:

  • Canciones de usuarios. Cuando salió v6, Jack Brody, director de producto de Suno, dijo a The Verge que el modelo estaba "entrenado desde cero, con un conjunto de datos nuevo" que incluía "datos de usuarios". Después Suno confirmó a Engadget que esos datos incluyen las "creaciones" de sus usuarios. Esas canciones las generaron los modelos v4 y v5, los mismos que las discográficas llevan dos años denunciando.
  • Destilación. Es una técnica habitual en IA: un modelo grande (el "profesor") genera respuestas y un modelo nuevo (el "alumno") aprende a imitarlas. Sale más barato que entrenar desde cero. La demanda sostiene que Suno usó sus modelos anteriores como profesores de v6.
  • Preferencias de los usuarios. Cada vez que alguien elige entre dos versiones de una canción o le da a "me gusta", Suno recoge una señal de qué suena mejor. Las discográficas dicen que esas señales se generaron sobre la salida de modelos infractores y que v6 se entrenó con ellas.

La conclusión de la demanda es que "incluso un modelo que no se haya entrenado directamente con las grabaciones de los demandantes está informado por las copias no autorizadas que Suno conserva, y se beneficia de ellas". Traducido: si Suno no empieza de verdad desde cero, sin nada de lo anterior, cada modelo nuevo arrastra el problema.

Por qué hay una segunda demanda en vez de ampliar la primera

La demanda original de Sony y Universal, presentada en junio de 2024 junto a la RIAA (la patronal discográfica de Estados Unidos), cubría unas 560 obras. Las discográficas intentaron ampliarla con 61.026 grabaciones más, y el juez F. Dennis Saylor IV lo rechazó y les sugirió presentar un caso aparte, según Music Business Worldwide. Es lo que han hecho. La fase de recogida de pruebas del caso original se cierra el 30 de septiembre.

El número importa por la cuantía. La ley estadounidense permite pedir hasta 150.000 dólares por obra cuando la infracción es intencionada. Multiplicado por 60.202 grabaciones, el máximo teórico pasa de 9.000 millones de dólares. A eso se suman hasta 2.500 dólares por cada elusión de la protección de YouTube, unos 150 millones más si se aplicara a todas. Son topes legales y un juez casi nunca los concede enteros, pero marcan la presión sobre una empresa que lleva levantados más de 819 millones de dólares.

Cómo se ha llegado aquí

Suno lleva dos años cediendo terreno. Admitió en su día que había entrenado con prácticamente toda la música de calidad accesible en internet, y defendió que eso era uso legítimo (el *fair use* de la ley estadounidense).

En julio, el código filtrado de Suno apuntaba a 2.013.545 clips de YouTube Music usados para entrenar. El 31 de julio un tribunal de Múnich condenó a Suno por usar canciones de GEMA sin licencia, la sociedad de gestión alemana. Y el 9 de septiembre Suno sustituyó todos sus modelos por v6, entrenado con catálogo licenciado de Warner (acuerdo de noviembre de 2025), BMG (12 de agosto) y Believe (8 de septiembre).

El movimiento tenía sentido: retirar los modelos que tenía que defender en el juicio y sacar uno limpio. La demanda nueva ataca justo eso. Si el juez acepta que v6 hereda la infracción, a Suno le quedarían dos salidas: una licencia de Sony y Universal, o un modelo entrenado de cero sin aprovechar nada de lo anterior. Sony y Universal son las dos discográficas más grandes del mundo y las únicas de las tres grandes que no han firmado con Suno. Universal sí pactó con Udio, el otro generador de música demandado, en octubre de 2025.

Suno no ha respondido todavía a la demanda en el juzgado. Su posición pública sigue siendo que v6 se entrenó desde cero con datos que no incluyen material de Universal ni de Sony.

Por qué importa fuera de la música

Esta demanda pone a prueba una idea que usa casi toda la industria de la IA: que entrenar con datos sintéticos (lo que genera otro modelo) o destilar un modelo anterior "limpia" el origen de los datos. Muchas empresas afinan modelos pequeños con respuestas generadas por GPT o por Claude, y muchos proveedores prometen modelos nuevos "sin datos protegidos" que se apoyan en versiones previas. Si un juez de Boston acepta el argumento del árbol envenenado, esa cadena queda en duda en música, en imagen y en texto.

Para quien usa Suno o herramientas parecidas en su empresa (música para un anuncio, un vídeo corporativo, un pódcast), la demanda va contra Suno y no contra sus usuarios. Aun así, yo miraría hoy dos cosas en el contrato del proveedor: si te cede los derechos comerciales de lo que generas y si te indemniza por escrito si un tercero reclama. Si no dice nada de lo segundo, el riesgo lo asumes tú.

El caso original sigue su curso y la recogida de pruebas cierra en cinco días. Lo que salga de ahí, más la respuesta de Suno a esta segunda demanda, dirá si la estrategia de v6 le sirve o si acaba sentándose a negociar con Sony y Universal, como ya hizo con Warner.

Fuente original: The Verge


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