Cómo crear un GPT personalizado en ChatGPT (y cuándo se queda corto)

Cómo crear un GPT personalizado en ChatGPT (y cuándo se queda corto)
Ilustración: Digital Brain

Un GPT personalizado es una versión de ChatGPT que configuras para una tarea concreta, con tus instrucciones y tus documentos, para no tener que repetirle el contexto cada vez. Crearlo no requiere programar, pero sí una cuenta de pago de ChatGPT. Te cuento cómo se hace, para qué sirve de verdad y dónde se queda corto, porque yo los usé mucho antes de pasarme a otra cosa.

Qué es un GPT personalizado

Es un asistente hecho a medida sobre ChatGPT. En vez de abrir un chat en blanco y explicarle quién eres y qué quieres cada vez, le das de una vez unas instrucciones fijas y unos archivos de referencia, y ese GPT ya responde siempre con ese contexto puesto. Por ejemplo, un GPT que conoce tu marca y redacta siempre con tu tono.

Cómo se crea, paso a paso

Lo primero, la letra pequeña: para crear GPTs necesitas una cuenta de pago de ChatGPT (Plus o superior). Con la cuenta gratuita puedes usar los GPTs que han hecho otros, pero no crear los tuyos.

Con la cuenta de pago, el proceso es directo y sin código:

  • En el menú lateral, entra en "Explorar GPT" y pulsa "Crear".
  • Define el rol y escribe las instrucciones: qué hace, cómo, con qué tono, qué evitar.
  • Sube la base de conocimiento (Knowledge): los documentos que quieres que tenga siempre presentes.
  • Activa las capacidades que necesite (búsqueda web, análisis de datos, generación de imágenes).
  • Decide si lo dejas para ti, para tu equipo o público.

Puedes montarlo conversando con el asistente de creación o configurarlo a mano en la pestaña de ajustes para tener control total.

Lo que de verdad hace bueno a un GPT no es la magia, son las instrucciones y los documentos que le cargas. Un GPT con un par de frases sueltas rinde poco. El mismo GPT con instrucciones claras de cómo tiene que responder y con tus documentos de referencia dentro se convierte en un asistente que parece hecho para ti. La calidad que le pongas al contexto es la calidad que te devuelve.

Para qué sirven de verdad (mi experiencia)

Yo usé mucho los GPTs personalizados, y también los proyectos de Claude, que hacen algo parecido. Hasta que llegó Claude Code, era de lo que más usaba, porque me dejaban subir un montón de documentos y tener el contexto a mano.

Los usaba sobre todo para reflexionar y ver un problema desde varios ángulos rápido: reaccionar a los anuncios de los sponsors de la newsletter, dar mi opinión sobre una edición, pensar salarios teniéndolo todo cargado, darle vueltas a los OKRs y a los objetivos de la empresa. Diría que el 90% de mi uso era eso, pensar mejor y más rápido.

Dónde se quedan cortos

Aquí está el límite que me hizo cambiar. Un GPT personalizado es una conversación: le preguntas, te responde, y con esa respuesta ya decides tú qué hacer. Nunca ejecuta nada por su cuenta. Sirve para reflexionar y consultar, no para automatizar.

En el momento en que necesitas que algo se haga solo (leer, decidir y actuar sin ti), el GPT se queda en la puerta. Por eso me pasé a construir con herramientas que sí ejecutan sobre mis sistemas reales. Si lo tuyo es tener un asistente de consulta bien contextualizado, un GPT personalizado te sobra. Si lo que quieres es automatizar trabajo, necesitas otra cosa.

Cada día te resumo lo que importa en IA en digitalbrain.email, sin ruido.


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