Qué es vibe coding y cómo construyo herramientas sin saber programar

Qué es vibe coding y cómo construyo herramientas sin saber programar
Ilustración: Digital Brain

Vibe coding es construir software describiéndole a una IA lo que quieres en lenguaje normal, sin escribir el código tú. Le dices qué necesitas, la IA lo programa, tú lo pruebas, y vas ajustando a base de prueba y error hasta que funciona. Yo no vengo de programación y he construido con este método todas las herramientas internas de mis dos empresas. Aquí te cuento qué es y cómo lo hago para que salga bien y no en un caos.

Qué es vibe coding

El término se puso de moda para describir una forma nueva de crear programas: en vez de teclear código, mantienes una conversación con una IA que lo teclea por ti. Tú aportas la idea, el criterio y las correcciones; la máquina aporta la sintaxis.

Para mí, vibe coding es todo lo que hago como no programador para desarrollar herramientas. No sé programar, así que voy construyendo a base de pedir algo, ver el resultado, y seguir. Me gusta lo que sale, continúo. No me gusta, lo modifico. Y así sin parar hasta tener la herramienta funcionando.

El término lo popularizó Andrej Karpathy, de los fundadores de OpenAI, para describir justo esto: programar dejándote llevar por la conversación con la IA, sin mirar apenas el código. Lo que hace un par de años sonaba a ciencia ficción hoy lo hace cualquiera con una buena herramienta y las ideas claras.

Cómo funciona en la práctica

La versión ingenua de vibe coding es abrir el chat y pedir "hazme una app". Así se llega a un juguete que se rompe enseguida. Yo lo hago de una manera bastante más estructurada, y esa es la diferencia entre un experimento y algo que uso en producción.

Antes de pedir nada, analizo la vida real: qué necesito de verdad, cuál es el input que voy a tener y cuál el output que quiero. Con eso claro, escribo un buen prompt. Y le pido a la IA que me haga preguntas para entender bien el contexto por si mi prompt se queda corto. A partir de ahí tiro millas, iterando pieza a pieza.

No hace falta saber programar, pero sí hace falta saber pensar el proceso. Tú pones el qué y el criterio de cuándo está bien. La IA pone el cómo.

Lo que sí dejo en manos de profesionales

Aquí va la parte honesta que casi nadie cuenta. Todo el desarrollo lo hago yo con vibe coding, pero hay una cosa que sí encargo a desarrolladores profesionales: revisar el código por seguridad. Que no haya vulnerabilidades, que las contraseñas estén bien guardadas, que nadie pueda robarme las claves de las APIs ni la información.

Construir con IA es rápido y accesible, pero un fallo de seguridad no se ve a simple vista y te puede costar caro. Así que separo las dos cosas: la funcionalidad la monto yo, la auditoría de seguridad la firma alguien que sabe. Si vas a llevar algo a producción con datos reales, hazlo tú también.

Lo que he construido así

Con vibe coding he montado la plataforma B2B de Barner, donde los clientes hacen sus pedidos solos. Un gestor de activos digitales (Digital Asset Management). Una herramienta de creatividades. El cotizador de importaciones para negociar mejor con los forwarders. El análisis de facturas de los couriers. Todo esto me está saliendo redondo, y son herramientas que usa mi equipo a diario.

Ninguna la habría encargado antes a un equipo de desarrollo. El vibe coding cambió lo que me planteo construir yo mismo.

El error que hunde al que empieza

El fallo más común es lanzarte a pedir la herramienta entera de golpe y esperar que salga perfecta. No sale. Acabas con un montón de código que casi funciona, que no entiendes, y que no sabes por dónde arreglar.

Se construye al revés: una funcionalidad pequeña, la pruebas, funciona, y solo entonces pasas a la siguiente. Así, cuando algo se rompe, sabes exactamente qué trozo mirar porque el resto ya estaba probado. La paciencia de ir por partes es lo que separa una herramienta sólida de un experimento que abandonas a la semana.

Cuándo tiene sentido y cuándo no

Vibe coding es una palanca enorme si tienes claro un proceso y quieres una herramienta a medida sin montar un equipo técnico. Para prototipos, herramientas internas y automatizaciones de negocio, es difícil de superar.

Donde tienes que ir con cuidado es en cualquier cosa que toque datos sensibles, dinero o seguridad. Ahí el vibe coding te lleva el 90% del camino, pero el último tramo, el del blindaje, mételo en manos de alguien que audite. La velocidad no vale de nada si dejas una puerta abierta.

En la academia de Digital Brain te enseño a construir estas herramientas desde cero con los casos reales de mis empresas.


Relacionado