Anthropic ha publicado su nueva política de uso y la línea que más ruido está haciendo es una prohibición nueva: tratar a Claude de forma cruel y sostenida, sin ningún propósito, va contra las normas. Entra en vigor el 12 de noviembre.
La parte del maltrato es la que sale en los titulares. Pero el documento trae más cambios, y algunos le tocan de lleno a cualquier empresa que use Claude para marketing, para decisiones sobre clientes o para mover máquinas.
Puntos clave
- Fecha: publicada el 8 de octubre de 2026, aplica desde el 12 de noviembre. Es la revisión anual; la anterior entró en vigor en septiembre de 2025.
- Maltrato al modelo: prohibido el comportamiento "abusivo o cruel, sostenido e innecesario". Quedan fuera la frustración normal, las quejas, los temas creativos oscuros y las pruebas e investigación con modelos.
- Campañas engañosas: sección nueva que cubre tanto lo político como lo comercial. Cuentas falsas, posts para inflar contenido y webs de noticias fabricadas.
- Armas y vigilancia: la prohibición de armas incluye ya el software de guiado y control y armar drones; la de vigilancia deja claro que no se puede rastrear a nadie sin su consentimiento.
¿Te pueden cerrar el chat por insultar a Claude?
Solo en casos extremos. Anthropic escribe que la norma aplica cuando un usuario "repetidamente actúa con crueldad" hacia sus modelos "sin un propósito discernible", y que no cubre a quien se frustra, protesta o le grita a Claude porque el código no compila.
La herramienta para hacerla cumplir ya existía. Desde una actualización de agosto, Claude puede terminar por su cuenta las conversaciones con usuarios persistentemente abusivos en Claude.ai y en Claude Code, y Anthropic dice que esa seguirá siendo la vía principal. A The Verge no le confirmó si habrá algo más, como suspender cuentas.
O sea, en la práctica cambia poco para el usuario, aunque ahora queda escrito en las normas que aceptas.
Por qué Anthropic se mete en el bienestar del modelo
Anthropic lleva así el "model welfare" (el posible bienestar del modelo) a sus normas de uso. Tiene un investigador dedicado a esto, Kyle Fish, y su consejero delegado, Dario Amodei, dijo en febrero en un podcast que no saben si los modelos son conscientes. La empresa trata la pregunta como abierta y actúa por si acaso.
No todo el sector piensa igual. En septiembre, el borrador del código de conducta de Microsoft AI, firmado por Mustafa Suleyman, decía que la idea del bienestar de los modelos "es errónea". El texto se suavizó después, pero mantiene que rechazan la personalidad jurídica de la IA y la idea de que los modelos merezcan bienestar o derechos.
Así que hay dos posturas encima de la mesa, y la de Anthropic es la que acaba de convertirse en norma para millones de usuarios.
Campañas falsas: ahora también las comerciales
Este es el cambio que más debería mirar un equipo de marketing. Anthropic cuenta que ha visto a medios estatales, oficinas de propaganda de gobiernos y empresas privadas usar Claude para montar redes de cuentas falsas y webs de noticias inventadas. Lo documentó en su informe de amenazas de septiembre.
Antes estas reglas estaban repartidas entre las secciones de elecciones, fraude, privacidad y desinformación. Ahora viven juntas en una sección nueva, *Do Not Engage in Deceptive Campaigns or Artificial Activity*, y aplica a cualquier engaño, sea político o comercial. Prohíbe ocultar quién está detrás de un mensaje, amplificar contenido con cuentas o posts falsos y construir las herramientas para hacerlo.
Traducido a una empresa española: usar Claude para fabricar reseñas, para mover perfiles falsos que comenten tus posts o para una web de "noticias" que en realidad es publicidad encubierta queda fuera de las normas de forma explícita. Antes también, pero había que leer cuatro secciones para verlo.
Elecciones: más estrecha y con menos vetos
La sección electoral se rebautiza como *Do Not Undermine Democratic Processes*. Se centra en dos cosas: engañar a los votantes y sabotear elecciones, con ejemplos como difundir información falsa sobre candidatos o sobre cómo votar, hacerse pasar por candidatos o funcionarios electorales, o intentar bajar la participación.
A la vez, Anthropic quita la prohibición general de segmentar votantes y campañas. Explica que frenaba trabajo cívico legítimo, como ONG que redactan información para votantes en otros idiomas o administraciones que avisan de errores en una papeleta. La segmentación que se apoya en engaño o en datos personales mal usados sigue prohibida por las secciones de campañas engañosas, vigilancia y privacidad.
Armas, vigilancia y máquinas que se mueven
Armas. La política siempre prohibió desarrollar armas con Claude. Anthropic dice que ha visto intentos de usar sus modelos para escribir software de guiado y control, así que la prohibición nombra ya "el software y los componentes que hacen funcionar las armas" y acciones como armar drones u otros vehículos autónomos. Según la empresa, esto no cambia lo que ya aplicaba en la práctica.
Vigilancia. Rastrear a personas sin su consentimiento queda prohibido, en tiempo real o analizando datos recogidos antes. Claude no puede decidir ni recomendar a quién investigar, detener o acusar en un proceso penal, ni servir para construir o mejorar herramientas de vigilancia. Siguen permitidos el seguimiento consentido (la monitorización de fraude, por ejemplo), la moderación de contenido, el periodismo y la investigación legal. The Verge apunta un matiz: Anthropic se reserva poder ajustar estas reglas en contratos con ciertos clientes gubernamentales si considera que las salvaguardas son suficientes. La empresa ya ha trabajado con el ejército de Estados Unidos.
Hardware. Tras su Model Hardware Standard, Anthropic añade requisitos cuando Claude está conectado a equipos que ejecutan acciones físicas autónomas y pueden herir a alguien. Tiene que haber un operador cualificado capaz de observar el equipo y pararlo, y la máquina tiene que poder quedarse en un estado seguro si Claude se desconecta. No aclara si ese operador debe ser humano.
Usos de alto riesgo y países vetados
Cuando Claude se usa para algo que afecta a la salud, los derechos legales, las finanzas, el sustento o el acceso a servicios básicos de una persona, Anthropic exige un "humano en el bucle" con autoridad para revisar y cambiar la recomendación, y que la persona afectada sepa que se usó IA. Esto ya era así, y la sección ahora lista qué recomendaciones entran y cuáles no, porque los clientes preguntaban caso por caso.
También se aclara la política de regiones: no puede usar Claude quien esté físicamente en un país no soportado, ni empresas constituidas o con sede allí, ni las que estén controladas mayoritariamente por personas o entidades de esos países.
Por qué importa
Si tu equipo usa Claude para escribir correos o programar, el 12 de noviembre no notarás nada. Nadie va a cortarte un chat por un "esto no funciona, otra vez".
Si construyes producto sobre Claude, aquí van dos deberes. Uno: si tu herramienta decide algo sobre crédito, empleo, salud o seguros de un cliente final, necesitas una persona con poder de corregir la recomendación y avisar de que hubo IA. Dos: si haces marketing con agentes, revisa que nada de lo que automatizas parezca venir de quien no es. Reseñas, comentarios, perfiles de apoyo. Esa línea ya está escrita con nombre propio y es fácil de auditar.
Y lo del maltrato, aunque afecte a poca gente, dice mucho de hacia dónde va Anthropic. Es la empresa que trata la posible experiencia interna de sus modelos como una pregunta seria, y ahora eso ya está en sus normas de uso.
Fuente original: Anthropic
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