Anthropic alquila un centro de datos en Kentucky a TeraWulf por 20 años y 19.000 millones

Anthropic alquila un centro de datos en Kentucky a TeraWulf por 20 anos y 19.000 millones
Foto: Taylor Vick / Unsplash

Anthropic ha firmado un alquiler de 20 años con TeraWulf para ocupar un centro de datos de unos 401 MW en Hawesville, Kentucky. El contrato, en el campus que TeraWulf llama Justified Data, mueve alrededor de 19.000 millones de dólares en ingresos a lo largo del plazo inicial. Es una de las apuestas de cómputo más grandes que ha hecho pública la empresa de Claude hasta ahora.

Los números del contrato

TeraWulf da las cifras del acuerdo con detalle en su nota a inversores.

  • El alquiler dura 20 años y genera unos 19.000 millones de dólares de ingresos contratados en el periodo inicial.
  • El campus aporta unos 401 MW de carga crítica de IT, que es la potencia real que alimenta los servidores.
  • La primera capacidad entra en servicio en el segundo semestre de 2027 y el campus llega a los 401 MW a principios de 2028.
  • La compañía espera que el contrato tenga respaldo de un crédito con grado de inversión.

Paul Prager, consejero delegado de TeraWulf, lo resumió así: "El alquiler con Anthropic valida nuestra estrategia y establece un flujo de ingresos de larga duración con una de las principales empresas de IA del mundo". La acción, que cotiza como WULF, subió en torno a un 17-20% tras el anuncio.

De minar bitcoin a alquilar potencia para IA

TeraWulf no nació como proveedor de centros de datos para IA. Empezó minando bitcoin, un negocio que consume electricidad barata a lo bruto, y ha ido girando hacia el alquiler de esa misma infraestructura energética a laboratorios de inteligencia artificial. El patrón se repite en todo el sector: quien tiene acceso a megavatios y a terreno con conexión a la red vale hoy más por alojar GPUs que por picar cripto.

El acuerdo llega en paralelo a una limpieza de balance. TeraWulf vende su 50,1% en la sociedad conjunta de Abernathy a un grupo de inversores liderado por su socio Fluidstack, y monetiza unos 450 millones de dólares invertidos a una prima sobre ese capital. Esa JV, creada en 2025, desarrollaba un campus de 168 MW en Abernathy, Texas. Con la venta, TeraWulf se saca de encima la contabilidad de la sociedad conjunta y promete redirigir el dinero a infraestructura de su entera propiedad.

Por qué Anthropic sigue firmando megavatios

Entrenar y servir modelos como Claude no va solo de tener el mejor algoritmo. Va de potencia eléctrica y de espacio físico donde meter los chips. Anthropic lleva meses cerrando compromisos de cómputo cada vez más grandes, en la misma carrera por la capacidad en la que OpenAI mueve sus proyectos Stargate. Reservar 401 MW a 20 años es una forma de blindar suministro en un mercado donde la energía se ha vuelto el cuello de botella real, por delante incluso de los propios chips.

El plazo tan largo también dice algo sobre el momento. Nadie firma 20 años de un centro de datos si cree que la demanda de cómputo para IA es una moda. Es una apuesta a que dentro de una década seguirá haciendo falta esta potencia, y a que conviene atarla ahora antes de que suba más.

Qué cambia para una empresa que usa IA

Si tu negocio depende de Claude, ChatGPT o Gemini metidos en tus procesos, contratos como este son el suelo sobre el que se apoya el servicio que pagas. Cuanta más capacidad asegura Anthropic, menos probable es que te topes con límites de uso o subidas de precio por falta de cómputo. La otra cara es que toda esta infraestructura cuesta miles de millones, y ese coste acaba repercutiendo en lo que pagamos por token. Vigilar quien construye los centros de datos y con que plazos deja de ser cosa solo de inversores: es una señal de hacia dónde va el precio y la disponibilidad de la IA que ya usas cada día.


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