ChatGPT Ads llega a 1.000 millones y abre el autoservicio

ChatGPT Ads llega a 1.000 millones y abre el autoservicio
Imagen: Stephen Dawson / Unsplash

OpenAI anunció el 31 de agosto que ChatGPT Ads ha alcanzado los 1.000 millones de dólares de ritmo de ingresos anualizado en menos de 200 días desde su lanzamiento. Ese mismo día abrió la compra en autoservicio a través de Ads Manager en India, Europa, Oriente Medio y el norte de África. Hasta ahora, poner un anuncio dentro de ChatGPT desde España pasaba por el equipo comercial de OpenAI, por una agencia o por un socio tecnológico.

Puntos clave

  • 1.000 millones de dólares anualizados en menos de 200 días. La plataforma la usan decenas de miles de anunciantes.
  • ChatGPT Ads está disponible en más de 40 países a través del equipo de OpenAI y sus socios. El autoservicio llega ahora a India, Europa, Oriente Medio y el norte de África.
  • El tramo gratuito con publicidad sostiene el acceso para más de 1.000 millones de usuarios activos semanales.
  • Más de 50 socios de tecnología y medición. La puja por CPC y por resultados ya representa la mayoría de las campañas.
  • Dos datos de rendimiento que da OpenAI sin nombrar a los clientes: un anunciante de ecommerce con 3x de retorno sobre la inversión publicitaria en 28 días, y un socio que reporta que más del 80% del tráfico llegado por anuncios son clientes nuevos.

Cómo se ha llegado aquí en un verano

El recorrido se lee bien en fechas. A principios de agosto OpenAI activó los anuncios en cinco países de la UE. A mitad de mes la cobertura pasó a 31 países europeos, España incluida. A finales, entró en India, un mercado de 100 millones de usuarios semanales. Lo que faltaba era poder comprar sin pasar por un intermediario.

El modelo empezó con venta gestionada, agencias y socios. La llegada de Ads Manager en mayo abrió la puerta a las pymes, que según OpenAI ya representan una parte relevante del negocio. La empresa dice también que los anunciantes de fuera de Estados Unidos ganan peso en los ingresos, y que muchos de sus clientes grandes ya compran en varios mercados a la vez.

Qué se compra exactamente

El sistema usa el contexto de la conversación en curso para elegir el anuncio que muestra. Según el país y los ajustes de cada persona, puede usar además contexto de su experiencia más amplia en ChatGPT, es decir, sus intereses y preferencias acumuladas.

OpenAI insiste en tres límites: los anuncios van siempre etiquetados y separados de la respuesta, la publicidad no influye en lo que ChatGPT contesta, y el anunciante no accede a las conversaciones privadas. El usuario puede controlar hasta qué punto se personaliza lo que ve.

Por el lado de herramientas, la plataforma ya se parece bastante a las que conoce cualquier equipo de marketing digital: puja por CPC y por resultados, Pixel y Conversions API para medir, feeds de producto, segmentación por plataforma y geografía, y audiencias personalizadas.

De los dos datos de rendimiento, el que más conviene mirar es el 80% de tráfico de clientes nuevos, con la cautela obvia de que lo publica quien vende el espacio. Si se sostiene con datos de terceros, significa que este inventario no está canibalizando búsquedas de marca, que es justo lo que le pasa a media inversión en buscadores.

Lo que OpenAI dice que viene después

La empresa encuadra la publicidad como uno de los pilares de su modelo de negocio, junto a las suscripciones de consumo, la oferta empresarial y las APIs de pago por uso. Es la primera vez que lo ordena así de explícito en una nota pública, y da la medida de cuánto peso le está dando al anuncio dentro de la cuenta de resultados.

Para la siguiente fase promete cuatro cosas: más mercados, formatos nuevos, objetivos y opciones de compra adicionales, y más capacidades de medición. Y una quinta más vaga, que es la que conviene vigilar: explorar "formas más nativas" de que las empresas interactúen con los consumidores dentro de ChatGPT. Ahí es donde la frontera entre respuesta y anuncio se vuelve fina, y donde OpenAI se juega el principio que repite en cada párrafo de la nota, que la publicidad no toca lo que el modelo contesta.

Por qué importa

Si vendes algo online, esto es lo primero de ChatGPT Ads que puedes probar tú mismo esta semana sin hablar con nadie. Y el sitio donde aparece el anuncio se comporta distinto a un buscador: la persona llega describiendo su problema, sus criterios y sus restricciones, con bastante más contexto del que cabe en una consulta de dos palabras.

La parte incómoda para el anunciante es la medición. La atribución dentro de una conversación es más difícil de cerrar que un clic desde un resultado de búsqueda, y por eso OpenAI empuja tanto el Pixel y la Conversions API. Si vas a probar, monta la medición antes de meter el primer euro. El aprendizaje sin datos limpios se paga dos veces.

Y hay una lectura de negocio que va más allá del anuncio. OpenAI ha levantado un negocio de 1.000 millones anualizados en menos de 200 días, apoyado en más de 1.000 millones de usuarios semanales que usan el producto gratis. Eso reduce su dependencia de las suscripciones y le da una razón estructural para que el tramo gratuito siga siendo bueno, porque cuanta más gente entre por ahí, más inventario hay que vender. Para cualquiera que compita por atención en internet, hay un competidor nuevo en la subasta que hace siete meses no existía.

Fuente original: OpenAI


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