Higgsfield ha cerrado una serie B de 400 millones de dólares a una valoración de 5.400 millones. Su serie A la había valorado en 1.300. Cuadruplicar valoración en seis meses es llamativo, pero el número que manda es otro: sus ingresos anualizados están en 700 millones de dólares este mes, frente a 20 millones hace un año.
Lidera la ronda DST Global, el fondo de Yuri Milner.
Puntos clave
- 400 millones a 5.400 millones de valoración, contra los 1.300 millones de la serie A.
- Ingresos anualizados de 700 millones en agosto de 2026, frente a 20 millones un año antes.
- Más de 30 millones de usuarios en 238 países y territorios, con más de 20 millones de generaciones al mes.
- 390 de las Fortune 500 usan la plataforma para producción visual.
- Los usuarios de sus productos agénticos se han multiplicado por 42 en tres meses.
De 20 a 700 millones
Multiplicar por 35 los ingresos anualizados en doce meses no es una curva de adopción normal, ni siquiera en este sector. La compañía atribuye el salto a Supercomputer, el producto que lanzó en mayo de 2026 y que automatiza la generación de varias escenas encadenadas en vez de clips sueltos.
Desde ese lanzamiento, los usuarios de sus productos agénticos se han multiplicado por 42 en tres meses. Es el mismo patrón que aparece en todo el vídeo generativo este año: el salto de valor no está en que el clip salga más bonito, está en que el sistema encadene la secuencia entera sin que alguien tenga que unir las piezas a mano.
El reparto de clientes también dice bastante. Más de 30 millones de usuarios repartidos en 238 países y territorios, con más de 20 millones de generaciones de contenido al mes, y a la vez 390 de las Fortune 500 usando la plataforma para producción visual. Base ancha de consumo y cuenta grande de empresa a la vez.
Quién ha puesto el dinero
Además de DST Global, entran Tribe Capital, la rama de Growth Equity de Goldman Sachs Alternatives, Smash Capital, Fifth Wall, Valor Capital, Intel Capital, Liberty Global Tech Ventures, Mirae Asset Capital y NTT DOCOMO Ventures. Repiten Accel, Menlo Ventures, AI Capital Partners, GFT Ventures, Capra Ventures, BAM Corner Point y BroadLight Capital.
La lista tiene una lectura clara: hay dinero de cómputo, de conectividad, de distribución, de medios y de publicidad. No son solo fondos financieros, son partes de la cadena que van a distribuir el producto. Yuri Milner, de DST Global, habla de apoyar al equipo mientras construyen la siguiente generación de herramientas de creación visual. Kevin Mayer, de Smash Capital y antiguo directivo de Disney y TikTok, lo enmarca en dar a los narradores herramientas que la producción tradicional no permitía.
Higgsfield ya venía haciendo ruido con producciones propias: hace tres días estrenó The Cully Hill Boys, una película de 110 minutos rodada con caras reales por 2 millones de dólares, y a principios de mes abrió el código de Hell Grind, otra película suya.
Por qué importa
El dato accionable no es la valoración, es el de las 390 empresas de la Fortune 500. Significa que la producción visual con IA ya pasó de experimento de marketing a partida de gasto recurrente en compañías grandes.
Si en tu empresa el contenido visual se produce con agencia externa o con un equipo interno pequeño, este es el momento de pedir el número real: cuánto cuesta hoy una imagen, un vídeo de producto, una variación de creatividad para probar en anuncios. Ese número es el que hay que comparar, no el precio de la suscripción.
En Barner ese cálculo ya lo hicimos y cambió cómo trabaja el equipo. La parte que la gente subestima es que el ahorro no está en generar la imagen, está en poder generar veinte variantes y probarlas antes de meter dinero en la que funciona.
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