Mecka AI negocia una ronda liderada por Sequoia Capital a una valoración cercana a 500 millones de dólares, según TechCrunch. Su negocio es pagar a personas para que se graben haciendo tareas domésticas con sensores puestos. Llega tres meses después de levantar 60 millones.
Puntos clave
- Ronda liderada por Sequoia Capital. Valoración en torno a 500 millones de dólares y términos aún abiertos.
- El negocio: pagar a gente por grabarse en vídeo haciendo tareas cotidianas, con sensores corporales y el móvil.
- Esos datos de movimiento humano entrenan robots humanoides y otras plataformas robóticas.
- Tres meses desde una inversión previa de 60 millones.
- Proyección de 100 millones de tasa anual a cierre de 2026.
- Inversores previos: Framework Ventures, Menlo Ventures, SV Angel y Kindred Ventures. Fundada en 2024.
Por qué alguien paga 500 millones por vídeos de gente doblando ropa
El cuello de botella de la robótica humanoide no es el hardware. Los cuerpos ya existen y bajan de precio cada trimestre.
Lo que no existe es el dato. Un modelo de lenguaje se entrena con internet, que está ahí y es gratis. Un modelo que controla un brazo necesita ver miles de horas de manos humanas haciendo la tarea concreta, con la posición de cada articulación en cada instante. Eso no está en internet. Hay que fabricarlo.
Mecka lo fabrica de la forma más barata posible: personas normales, sensores baratos y el móvil que ya tienen. Sin laboratorio, sin trajes de captura de movimiento de cine.
De ahí sale una valoración de 500 millones para una empresa fundada en 2024 que, en la práctica, gestiona colaboradores grabando vídeos.
El mercado se está poniendo caro
Mecka no está sola y no es la más cara. XDOF, competidor directo, se valoró en 1.200 millones. Scale AI y Micro1 también han entrado en este terreno desde el etiquetado de datos clásico.
La velocidad lo dice todo: tres meses entre una ronda de 60 millones y otra a 500 de valoración. Eso no es tracción de ingresos, con 100 millones de tasa anual proyectada para final de año. Es carrera por posicionarse.
El paralelismo con 2021 y los datos etiquetados es evidente. Entonces el dinero fue a quien tenía la gente para etiquetar. Ahora va a quien tiene la gente para grabar.
El modelo de negocio tiene una fecha de caducidad
Aquí está la parte que un inversor tiene que mirar dos veces.
Mecka vende datos de movimiento humano porque todavía no hay suficientes robots funcionando en el mundo real. En cuanto los haya, esos robots generan su propio dato mientras trabajan, y lo hacen gratis y a una escala que ninguna plantilla de colaboradores puede igualar.
Es el mismo arco que vivieron los coches autónomos. Al principio se pagaba por horas de conducción grabadas. Después Tesla tuvo un millón de coches enviando datos solos y el mercado de comprar horas de conducción se estrechó.
Con 100 millones de tasa anual proyectada para final de año y 500 de valoración, el múltiplo es de cinco veces. No es descabellado si la ventana dura. Lo es si se cierra en tres años.
Por qué importa
Esto no es una noticia de robots, es una noticia sobre el valor de los datos propietarios.
La lección aplica a cualquier empresa con operación física. Un almacén, una tienda, un taller, una línea de montaje. Ahí hay horas de proceso humano que nadie ha registrado nunca de forma estructurada, y que dentro de dos años valdrán dinero para entrenar sistemas que automaticen ese mismo proceso.
Hoy la mayoría de esas empresas graban por seguridad y borran a los treinta días. Que es exactamente el dato que Mecka está pagando por fabricar desde cero.
No hace falta montar un proyecto de IA para aprovecharlo. Basta con decidir qué se guarda, con qué metadatos y durante cuánto tiempo. Esa decisión cuesta una reunión y se toma una sola vez.
Fuente original: TechCrunch
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