Palantir gana 1.100 millones y Karp llama marxistas a los laboratorios de IA

Palantir gana 1.100 millones y Karp llama marxistas a los laboratorios de IA
Fuente: techcrunch.com

Palantir facturó 1.940 millones de dólares en el segundo trimestre, un 93% más que hace un año, y ganó 1.100 millones. Con esos números en la mano, su consejero delegado Alex Karp dedicó la carta a accionistas y la llamada con analistas a decir que los laboratorios de IA tienen "resonancias marxistas", según recoge TechCrunch.

Puntos clave

  • Ingresos trimestrales de 1.940 millones de dólares, con un crecimiento del 93% interanual.
  • Beneficio de 1.100 millones en el trimestre y previsión de cerrar el año creciendo un 82%.
  • El negocio comercial en Estados Unidos se disparó un 149%. La acción subió más del 12%.
  • Karp sostiene que los laboratorios de IA no son socios fiables para una gran empresa.

Qué dijo exactamente

La acusación de Karp en la carta a accionistas es que algunos desarrolladores de modelos "pretenden, a sabiendas o no, capturar los medios de producción de sus supuestos socios".

En la llamada con analistas fue más lejos. Habló de empresas que están financiando un modelo donde "tu trabajo ayuda a que ganen tus adversarios", y de laboratorios que trasladan "tu propiedad intelectual, tu conocimiento operativo, tu experiencia, a su modelo".

De ahí viene la etiqueta marxista: concentrar los medios de producción en pocas manos, mientras las empresas socias pagan la factura de esa concentración.

El argumento comercial detrás del insulto

Karp no está haciendo filosofía. Está vendiendo.

Palantir vende software que se sitúa por encima del modelo y no depende de él. El cliente puede cambiar de proveedor de IA sin rehacer el sistema, y sus datos y sus procesos no acaban entrenando el producto de otro. Cada vez que Karp llama poco fiable a un laboratorio, está describiendo el riesgo del que su producto protege.

El razonamiento tiene una parte incómoda de verdad. Cuando una empresa integra su operativa con el modelo de un laboratorio, entrega tres cosas: el flujo de datos, la lógica de negocio que hay detrás y la casuística real que hace que un sistema funcione en producción y no en una demo. Eso último es justo lo que un modelo generalista no aprende solo.

Y los laboratorios están bajando al terreno del cliente final. Anthropic montó Ode con Blackstone para meter ingenieros dentro de las empresas, exactamente el movimiento que Palantir lleva una década haciendo con sus forward deployed engineers. Karp está defendiendo su casa.

Los números que sostienen el discurso

Un 93% de crecimiento a este tamaño es una anomalía. Palantir no es una startup: es una empresa cotizada que ya facturaba miles de millones, y aun así casi dobla ingresos en doce meses.

El dato que mejor explica el mercado es el otro: el negocio comercial en Estados Unidos creció un 149%. Durante años Palantir fue conocida por sus contratos con defensa e inteligencia. Ahora el motor es la empresa privada, y el motivo es que las compañías han descubierto que el modelo no es el problema, que el problema es todo lo que hay alrededor.

Por qué importa

Quítale a Karp el vocabulario ideológico y queda una pregunta que cualquier directivo debería hacerse antes de firmar con un proveedor de IA: si mañana quiero cambiar de modelo, ¿cuánto me cuesta?

Si la respuesta es rehacerlo todo, no tienes un proveedor, tienes una dependencia. La forma práctica de evitarlo es sencilla y no requiere comprar Palantir: mantén tus datos y tu lógica de negocio fuera del proveedor, usa una capa propia entre tu sistema y el modelo, y prueba de vez en cuando el mismo proceso con dos modelos distintos. Si funciona con los dos, tienes poder de negociación.

Lo he hecho así en mis empresas y no por ideología. Los precios por modelo se mueven cada trimestre, y quien puede cambiar de proveedor en una tarde paga menos que quien no puede.


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