Apple señala a 11 ex-empleados más en su demanda a OpenAI y OpenAI responde en público

Apple señala a 11 ex-empleados más en su demanda a OpenAI y OpenAI responde en público
Fuente: techcrunch.com

Apple ha ampliado su demanda contra OpenAI por secretos comerciales y ahora apunta a 11 ex-empleados más de los dos que nombró en julio, según el escrito presentado el 4 de agosto y recogido por TechCrunch. OpenAI ha respondido con algo poco habitual en un pleito así: un post público con capturas de conversaciones.

El caso ha pasado de ser una disputa entre abogados a una pelea de relato con los dos bandos publicando su versión.

Puntos clave

  • Apple identifica 11 ex-empleados adicionales, más allá de los dos de la demanda inicial de julio.
  • El escrito nombra a Chang Liu (ingeniero senior de sistemas), Yu-Ting Peng y Tang Yew Tan.
  • Apple sostiene que un ex-empleado se reunió con Liu y Peng antes de la entrevista de Peng en OpenAI y habló de información propietaria.
  • Otro ex-empleado, según la demanda, hizo capturas de documentos confidenciales sobre un producto sin anunciar.
  • OpenAI publicó un post titulado "Apple is getting this wrong" en el que llama a la demanda "descuidada, agresiva y extrañamente personal".

Qué añade el nuevo escrito

La demanda original de julio, que ya contamos aquí, giraba en torno al hardware y al equipo que OpenAI montó alrededor de Jony Ive. El escrito de agosto amplía el perímetro: no son dos personas, son trece.

Apple no detalla en el documento qué productos concretos están en juego. Habla de "información de productos no anunciados", sin decir si se refiere a chips, a Siri o a otra cosa. La pieza más específica del escrito es la acusación de las capturas de pantalla: un ex-empleado habría fotografiado documentos internos de un producto que Apple todavía no ha presentado.

La otra alegación es la reunión previa. Según Apple, un ex-empleado se vio con Liu y con Peng antes de que Peng entrevistara en OpenAI, y en esa conversación se habló de información propietaria de la compañía. Si eso se sostiene ante el juez, cambia el marco del caso: ya no es un empleado que se lleva archivos por su cuenta, es un patrón.

La respuesta pública de OpenAI

Aquí está lo interesante para cualquiera que haya visto pleitos de talento entre tecnológicas. OpenAI no se ha limitado a contestar en el juzgado. Publicó un post durante la noche con el título "Apple is getting this wrong" y adjuntó capturas de iMessage y correos para contradecir la cronología de Apple.

La frase que resume su postura: "no tenemos, ni queremos, ninguno de sus secretos comerciales". Y añade que la petición de Apple se apoya en información falsa.

Sacar los mensajes a la calle es una decisión de comunicación con riesgo. Le da a Apple material para argumentar que OpenAI está litigando en la prensa, pero también fija un relato antes de que lo fije el otro. En una guerra por ingenieros de hardware, la reputación de a quién le conviene fichar pesa tanto como la sentencia.

El fondo: fichar ingenieros de Apple sale caro

Ninguna de las dos partes discute lo esencial. OpenAI ha estado contratando gente de Apple, y bastante. El pleito va de dónde está la línea entre llevarse lo que sabes y llevarte lo que tienes guardado.

California, donde se ventila el caso, no reconoce los pactos de no competencia. Un ingeniero puede irse el viernes y empezar el lunes en la competencia sin que nadie se lo impida. Lo que sí protege la ley son los secretos comerciales, y por ahí es por donde Apple está entrando: no le impide fichar, le acusa de llevarse documentos.

Por qué importa

Si en tu empresa hay rotación hacia competidores, y con IA la hay en todas, este caso marca dónde se cae del lado malo. La diferencia entre un fichaje legítimo y una demanda no está en el traspaso de conocimiento, está en el rastro digital: capturas, descargas, documentos en el Drive personal, conversaciones sobre proyectos internos con alguien que ya está entrevistando fuera.

Y ese rastro existe siempre. Apple no ha reconstruido nada por intuición, lo ha hecho leyendo logs. La política de salida de empleados que revisa accesos y descargas de los últimos 90 días ha dejado de ser burocracia de compliance. Es la única prueba que vas a tener.


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