Pensilvania obliga a etiquetar los anuncios hechos con IA

Pensilvania obliga a etiquetar los anuncios hechos con IA
Foto: Katherine McAdoo / Unsplash

Pensilvania obligará en 60 días a etiquetar los anuncios hechos o retocados con inteligencia artificial cuando puedan engañar al consumidor. El gobernador Josh Shapiro firmó el 22 de octubre la Artificial Intelligence Deceptive Advertising Act (ley SB 806), con multas de hasta 3.000 dólares por infracción. La ley se aplica a cualquier anuncio que se vea en el estado, se haya creado donde se haya creado.

Eso último es lo que interesa a cualquiera que anuncie en Estados Unidos desde fuera. Una campaña de Meta o Google segmentada a todo el país incluye Pensilvania y sus 13 millones de habitantes.

Puntos clave de la ley de anuncios con IA de Pensilvania

  • Qué se regula. El "contenido sintético": imagen, vídeo, audio o texto "modificado de forma significativa o generado" con IA.
  • Cuándo hay que etiquetar. Cuando un anuncio usa ese contenido de forma que crea una percepción falsa sobre la naturaleza, el origen o la autenticidad del producto o servicio.
  • Cómo es la etiqueta. Tiene que decir que el anuncio contiene contenido modificado o generado con IA, aparecer la primera vez que se muestra, ir en el mismo formato que el anuncio y, si es técnicamente posible, ser permanente o muy difícil de quitar.
  • Sanción. Multa civil de hasta 3.000 dólares, más los honorarios de abogados y costas. La aplican el fiscal general del estado o los fiscales de distrito, que también pueden pedir medidas cautelares.
  • Entrada en vigor. A los 60 días de la firma, hacia el 21 de diciembre de 2026.

Qué dice exactamente el texto

He leído la última versión publicada de la ley (la PN 1808, enmendada en el Senado el 10 de junio de 2026). Tiene cinco páginas y se lee en diez minutos. Tres detalles que se pierden en los resúmenes:

La intención cuenta. La ley castiga al anunciante que crea o difunde el anuncio "a sabiendas, de forma temeraria o deliberada". Un error de buena fe queda, en principio, fuera. Pero "temeraria" es una palabra amplia: no revisar lo que genera tu herramienta de IA antes de lanzar la campaña podría encajar ahí.

La etiqueta tiene requisitos de forma. Tiene que ser "clara y visible": tamaño, color, contraste, posición y duración suficientes para que se lea. Si es audio, con volumen y ritmo para entenderla. Y en el idioma en el que el consumidor ve el anuncio. Un texto gris de 6 puntos en la esquina no vale.

Hay tres excepciones. El contenido "evidentemente ficticio" por su contexto, la parodia, la sátira, el comentario o la crítica, y el contenido que es solo texto. The Verge publicó que el texto también entra, pero la versión PN 1808 que he consultado excluye de forma expresa el contenido "limitado a texto". Si tu anuncio es un copy escrito con ChatGPT y nada más, por ahora no tendrías que etiquetarlo.

Los agujeros de la ley

El propio Verge apunta los problemas, y tiene razón. ¿Qué es "modificado de forma significativa"? ¿Quitar un fondo con IA cuenta? ¿Retocar la piel de una modelo? ¿Alargar una foto de producto con relleno generativo? La ley no lo dice.

Tampoco está claro qué es una "percepción falsa". Una imagen generada de unas gafas que no existen engaña. Una imagen generada de un salón bonito detrás de unas gafas reales, probablemente no, porque no dice nada falso sobre el producto. Ese hueco lo van a llenar los tribunales, caso a caso.

Y la excepción de lo "evidentemente ficticio" da para discutir. Un perro hablando en un anuncio de seguros es ficticio. Una persona que parece real recomendando un suplemento, no.

Lo presentó el senador estatal Nick Pisciottano el 3 de junio de 2025, con 16 senadores más firmando. Ha tardado más de un año en salir.

¿Me afecta si vendo desde España?

Si tus anuncios se muestran en Pensilvania, en principio sí. La ley mira dónde se ve el anuncio, no dónde está tu empresa. Otra cosa es que un fiscal de distrito de Pittsburgh vaya a perseguir a una pyme española por una campaña de 2.000 euros en Meta. Es poco probable. Pero el riesgo real va por otro lado: las plataformas.

Meta, Google y TikTok tienden a aplicar la regla más estricta en todo el país para no gestionar 50 normas distintas. Ya pasó con la privacidad. Y algo parecido llevamos meses viéndolo en redes: Instagram recorta el alcance de perfiles con IA sin etiquetar y sus etiquetas automáticas fallan con fotos reales. Si las plataformas endurecen las reglas de anuncios por Pensilvania, te afectará aunque nunca hayas pensado en ese estado.

En Europa el reglamento de IA ya recoge obligaciones de transparencia para los deepfakes en su artículo 50. Pensilvania va un paso más allá en lo concreto: se centra en publicidad, pone multa y dice cómo tiene que ser la etiqueta.

Cómo comprobar si un anuncio tuyo necesita etiqueta

Con el texto de la ley en la mano, estos son los pasos que yo seguiría antes de lanzar una campaña que llegue a Estados Unidos:

1. Mira la segmentación. Si la campaña incluye Pensilvania (o todo Estados Unidos), la ley aplica. 2. Separa lo que es solo texto. Un anuncio que es únicamente texto queda fuera de la obligación según la versión PN 1808. 3. Identifica el contenido generado o muy retocado con IA. Imágenes, vídeo o voz. Apúntalo en la ficha de la campaña, porque luego nadie se acuerda. 4. Pregúntate si dice algo falso del producto. Si la IA muestra el producto con un aspecto, un origen o un uso que no es real, necesitas etiqueta. 5. Descarta las excepciones con honestidad. Ficción evidente, parodia o crítica. Si tienes que pensarlo mucho, no es evidente. 6. Pon la etiqueta bien. Que diga que el anuncio contiene contenido modificado o generado con IA, desde el primer segundo, en el mismo formato que el anuncio y en el idioma del anuncio. Y mejor integrada en la pieza que como texto aparte que se pueda quitar.

Por qué importa

Para cualquier equipo de marketing que ya usa IA para producir creatividades (fotos de producto, fondos, vídeos cortos, locuciones), esta ley es un aviso de por dónde va a ir la cosa. Pensilvania es uno de los primeros estados en exigirlo, y no será el último.

Lo práctico hoy cuesta poco: llevar un registro de qué piezas de cada campaña llevan IA y en qué grado. Cuando llegue la siguiente ley, o cuando Meta cambie sus reglas de anuncios, tendrás la respuesta en una hoja y no en la memoria de quien hizo la creatividad hace seis meses.

Fuente original: palegis.us


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