Perplexity mete su agente en un DGX Spark y deja de cobrar por tokens

Perplexity mete su agente en un DGX Spark y deja de cobrar por tokens
Fuente: perplexity.ai

Perplexity ha lanzado Portable Computer, una versión de su agente que corre entera dentro del ordenador del usuario y no consume créditos de facturación mientras trabaja en local. La ha construido con Nvidia, y el primer sitio donde funciona es el DGX Spark, el sobremesa de 128 GB que Nvidia vende como supercomputadora de escritorio.

Puntos clave

  • Portable Computer salió el 25 de agosto de 2026 y es el mismo agente que Perplexity lanzó en la nube en febrero, movido a la máquina del usuario.
  • El trabajo local no gasta créditos. Cuando una tarea necesita más músculo y sube a Claude Opus 5, el coste ronda los 0,415 dólares por tarea.
  • Hardware: DGX Spark (GPU Blackwell, CPU de 20 núcleos, 128 GB) o Linux con una RTX de 24 GB de VRAM o superior, o sea una 3090 en adelante.
  • Modelos: Qwen 3.8 27B y PPLX 27B, una versión del anterior post-entrenada por Perplexity. Nemotron 3.5 Lightning, de 30.000 millones de parámetros, llegará al selector.

Qué hace falta para moverlo

El listón de entrada es alto y conviene decirlo sin rodeos. El DGX Spark es un ordenador completo, con su precio de ordenador completo, y la alternativa de Linux con RTX pide 24 GB de VRAM. Ahí abajo está la 3090, que sigue siendo una máquina de segunda mano cara.

Perplexity también deja escalar el montaje: dos Sparks se conectan compartiendo memoria, cuatro dan para mover modelos de frontera y el tope está en ocho encadenados.

El contexto anunciado son 260.000 tokens, pero la propia empresa reconoce que el punto óptimo está sobre los 100.000. Para pasar de ahí usa compactación de contexto, que es resumir la conversación por el camino para que no reviente la ventana.

Cómo evita que el agente se lleve tus datos

Todo corre dentro de un sandbox a nivel de sistema operativo, así que el agente no toca partes del ordenador que no le corresponden ni abre conexiones de red por su cuenta. Antes de mandar cualquier paso a la nube pasa un clasificador de datos personales, y pide permiso explícito antes de enviar nada a herramientas externas como GitHub.

Los conectores de salida son Google Drive, Gmail y GitHub. La arquitectura por defecto empieza siempre en local y solo pregunta si quiere subir cuando una tarea concreta lo pide.

Esa es la diferencia práctica con el agente de la nube: aquí el fichero, el modelo y la ejecución se quedan en la mesa del usuario mientras nadie diga lo contrario.

Lo que dicen sus números

Perplexity publica resultados de un banco de pruebas propio, Local Knowledge Work Bench, y ahí Qwen 3.8 27B saca 82,6% y su PPLX 27B sube a 85,4%. En BrowseComp, que mide navegación y búsqueda, marca 66,7% de acierto.

Son cifras internas, con lo que eso implica. Pero el modelo base sí tiene medición independiente: Qwen3.8-27B ya rindió un 61,7% en SWE-bench Pro cuando Alibaba abrió sus pesos, y hace un par de días se demostró que aguanta cuantizado en 22 GB. Ese es exactamente el hueco que Perplexity está ocupando.

El movimiento tampoco llega solo. Hace dos días se supo que Nvidia negocia entrar en Perplexity con una valoración por encima de los 30.000 millones. Un agente que solo corre bien sobre hardware de Nvidia encaja con esa conversación.

Por qué importa

Si tienes datos que no pueden salir de la empresa (nóminas, contratos, historiales de clientes), esto cambia la conversación con tu departamento legal. Hasta ahora, meter un agente en esos ficheros significaba subirlos a un proveedor y firmar un anexo de tratamiento de datos.

El coste también se mueve de sitio. Pasas de pagar por token consumido a pagar una máquina una vez, y a partir de ahí el trabajo repetitivo sale gratis en variable. Para procesos que se ejecutan cientos de veces al mes (clasificar facturas, revisar pedidos, resumir tickets) esa cuenta cambia rápido.

La pega es la de siempre: un modelo de 27.000 millones de parámetros no es Opus 5. Portable Computer lo asume y por eso deja el modo híbrido abierto. La decisión que tiene que tomar una empresa es qué tareas merecen los 0,415 dólares y cuáles se resuelven en casa.

Fuente original: perplexity.ai


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