SambaNova, fabricante de chips de inferencia de IA, ha captado 1.000 millones de dólares en el primer cierre de una ronda Serie F que la valora en 11.000 millones, según adelantó TechCrunch. El salto es enorme si se mira de dónde viene: hace apenas siete meses negociaba venderse a Intel por unos 1.600 millones.
Puntos clave
- Ronda Serie F, primer cierre de 1.000 millones, liderada por General Atlantic, con una valoración de 11.000 millones.
- En febrero de 2026 había cerrado una Serie E de 350 millones. La valoración se multiplica en cuestión de meses.
- En diciembre de 2025 estaba en conversaciones para venderse a Intel por alrededor de 1.600 millones. La operación no salió.
- Entre los inversores de la ronda figuran Intel, Vista Equity Partners, BlackRock, la Qatar Investment Authority, T. Rowe Price y Capital Group.
De casi venderse a valer siete veces más
El detalle que ordena esta noticia es el contraste temporal. En diciembre, SambaNova sonaba a empresa que buscaba salida y aceptaba una valoración de 1.600 millones para dejarse comprar por Intel. La compra no se cerró. Cinco meses después, levanta 1.000 millones sola y se valora en 11.000. La misma empresa, casi siete veces más cara.
Lo que ha cambiado no es solo SambaNova, es el apetito del mercado por cualquier cosa que rebaje la factura de la inferencia. El consejero delegado, Rodrigo Liang, apuntó que en las próximas semanas entrarán más inversores y que el segundo cierre está cerca de completarse. La empresa, fundada en 2017, fabrica chips pensados para ejecutar modelos grandes de IA de forma eficiente y en las propias instalaciones del cliente, con su chip SN40L (de septiembre de 2023) y el más reciente SN50 (de febrero de 2026).
Qué vende y a quién
SambaNova no compite en entrenar los modelos más grandes, compite en inferencia, la fase en la que un modelo ya entrenado responde, escribe código o resume documentos. Es la parte que una empresa ejecuta millones de veces al día, y donde el coste por consulta manda.
Su lista de clientes explica la valoración: JPMorgan Chase, Saudi Aramco y SoftBank, que es el primer socio en desplegar el chip SN50. Son nombres que compran cómputo por criterio de coste y control, no por moda. Que una entidad como JPMorgan meta chips de inferencia propios en su infraestructura dice que las grandes empresas empiezan a mirar en serio alternativas a comprar todo el cómputo en la nube.
Por qué importa
El trasfondo es la búsqueda de opciones frente a Nvidia. Casi todo el sector paga hoy el peaje de las GPUs de Nvidia, y cada dólar que se ahorra en inferencia va directo al margen. Por eso empresas como SambaNova, y movimientos como el de DeepSeek diseñando su propio chip o Perplexity adoptando la CPU Vera de Nvidia, apuntan todos a lo mismo: diversificar el silicio para no depender de un único proveedor y bajar el coste de servir IA a escala.
Para un operador la señal es indirecta pero clara. La competencia en el hardware de inferencia es una buena noticia a medio plazo: más oferta de chips significa presión a la baja en el precio de ejecutar modelos, que es exactamente lo que encarece hoy cualquier proyecto de IA que pase de la prueba piloto al uso real.
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