Los tres sirven para lo mismo: conectar programas y automatizar tareas sin escribir código de cero. Los he usado los tres en Barner. La versión corta: Zapier para empezar, Make o n8n cuando la cosa se complica, y yo acabé en n8n. Aquí va lo bueno y lo malo de cada uno desde mi uso real, más el pulso de las comparativas de 2026, para que elijas con criterio y no por lo que diga un anuncio.
Qué hacen los tres
Un automatizador coge un disparador (algo que pasa) y lanza una cadena de acciones. Llega un pedido y se manda un email. Se rellena un formulario y se avisa al equipo. Zapier, Make y n8n hacen exactamente eso. La diferencia está en cómo lo montas, hasta dónde te dejan llegar y cuánto pagas por ello.
Zapier: el más fácil para arrancar
Lo mejor de Zapier son las conexiones. Tiene muchísimas más integraciones nativas, listas para enchufar, que n8n o Make. De hecho es su mayor baza: más de 6.000 integraciones, el ecosistema más grande de los tres. Con n8n o Make, para conectar según qué herramienta acabas tirando de webhooks. Cuando ya sabes usarlos no hay problema, pero al principio un webhook echa para atrás a cualquiera. Zapier te da la conexión hecha y a correr.
El pero está en la forma. Zapier es un mapa vertical: una acción detrás de otra, y otra, en línea recta. Para un flujo simple va sobrado. En cuanto quieres que un mismo disparador abra varios caminos a la vez, se te queda corto.
Make y n8n: para lo complejo
Aquí está el salto. En Make y en n8n el escenario no es una lista, es un mapa. Tienes enrutadores, divergencias, ramas que corren en paralelo. Un mismo disparador puede tirar de un montón de acciones por caminos distintos al mismo tiempo.
Te lo cuento con un caso real de Barner. Cuando entra un pedido en Shopify, un mismo flujo se ramifica: si es de alto riesgo, sale un email pidiendo el DNI; si es de gafas graduadas sin graduación, otro email pidiéndola; si va a Canarias, aviso a almacén porque necesita factura. Un disparador, varias ramas a la vez. Eso en un mapa vertical tipo Zapier es un dolor. En Make y n8n es natural. Make es el que suele llevarse a los que piensan en diagramas, y ya trae sus propios agentes de IA integrados. Para procesos con ramas, ya le gana a Zapier de calle.
Por qué me quedé en n8n
Entre Make y n8n me fui a n8n por una razón muy concreta: puedes ver, nodo a nodo, qué entra y qué sale, sin ejecutar todo el escenario entero. Miras el input y el output de cada paso por separado, y dónde falla. Al construir y depurar, eso es oro. Make te obliga a correr el escenario entero para ver qué pasa dentro; n8n te lo enseña paso a paso.
Y hay otra cosa: n8n es open source. Puedes montarlo en tu propio servidor y usarlo gratis, o tirar de n8n Cloud y olvidarte del mantenimiento, que es lo que hago yo.
El precio, que al principio no miras y luego pesa
Aquí las comparativas de 2026 son claras, y conviene saberlo antes de casarte con uno. Zapier es el más caro, y la distancia se dispara con el volumen: cuando manejas muchas miles de tareas al mes, la factura de Zapier se va arriba mientras que n8n montado en tu servidor se queda casi plano, pagues el volumen que pagues, porque solo cubres el coste del servidor. Make se queda en medio, más potente que Zapier y más barato.
La traducción práctica: para poco volumen y flujos simples, la comodidad de Zapier se paga y a veces compensa. Para volumen alto, o cuando cuentas cada euro, n8n gana de calle. Y si te importa que tus datos no salgan de tu casa, que n8n sea self-hostable es un punto que ni Zapier ni Make te dan igual.
Cuál elegir tú
- Empiezas, equipo no técnico, flujos simples y quieres el mayor catálogo de conexiones ya hechas: Zapier.
- Piensas en diagramas, necesitas ramas y condiciones, y quieres buen equilibrio entre potencia y precio: Make.
- Tienes algo de mano técnica, mucho volumen, quieres customizar a fondo o que los datos se queden en tu servidor: n8n.
Un aviso honesto para no venderte humo: cada vez uso menos los tres. Muchos flujos que antes montaba en n8n hoy los resuelvo hablando con Claude directamente. Los automatizadores siguen teniendo su sitio en lo que tiene que dispararse solo, en tiempo real, en cuanto pasa algo. Pero la balanza se mueve.
Si quieres el detalle de n8n por dentro, lo tienes en Qué es n8n.
Cómo automatizo la operativa de Barner y Digital Brain lo cuento en la newsletter diaria de Digital Brain: digitalbrain.email.
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