Alphabet ha cerrado el trimestre con caja libre negativa por primera vez desde que salió a bolsa hace 22 años. El motivo cabe en una cifra: 44.900 millones de dólares de capex en tres meses. Y no es un caso aislado. Meta, Amazon y Tesla llegaron al mismo sitio por caminos distintos, según el repaso de resultados que publicó CNBC el 31 de julio.
Puntos clave
- Alphabet: 44.900 millones de capex en el trimestre y caja libre negativa por primera vez en 22 años de cotización.
- Meta: 60.800 millones de ingresos, por encima de lo esperado, con la caja libre desplomada un 91% hasta 784 millones.
- Amazon y Tesla también entraron en caja libre negativa en el mismo trimestre.
- Las cuatro grandes apuntan a unos 725.000 millones de capex en 2026, un 77% más que los 410.000 de 2025.
- El Financial Times sitúa el capex acumulado de las grandes desde 2023 en 1,1 billones de dólares.
Lo que ya contamos y lo que es nuevo
El desplome de Meta lo cubrimos cuando salió: su caja libre cayó un 91% y el capex de IA se disparó. Lo nuevo es que deja de ser una historia de Meta. Cuatro de las mayores empresas del planeta cerraron el mismo trimestre quemando más dinero del que generan, cada una por su lado, y ninguna por un problema de negocio: los ingresos van bien. Es la factura de construir centros de datos a la vez.
El número que ordena todo esto es el salto del 77% en capex de un año para otro. Cuando cuatro compañías multiplican por casi dos su inversión en doce meses, la que fija los precios deja de ser la que compra.
RAMageddon: la factura que nadie presupuestó
Aquí entra la parte que afecta al resto del mercado. La demanda de memoria de alto ancho de banda para servidores de IA ha vaciado la producción de DRAM convencional, porque los fabricantes priorizan los chips caros y recortan lo estándar.
Los números de TrendForce son de los que se leen dos veces: los precios de contrato de DRAM subieron entre un 90% y un 95% en el primer trimestre de 2026, y la proyección para el segundo es otro 58% a 63%. Deloitte calcula que el coste de la DRAM para servidores de IA se dobló en un solo trimestre y que los hiperescalares dedicarán en 2026 alrededor del 30% de su inversión en centros de datos solo a memoria, cifra que sube al 36% en 2027. La misma casa avisa de que el cuello de botella puede no aflojar hasta 2029.
Ese es el mecanismo que empujó a las acciones de memoria a mercado alcista y luego a la corrección que cubrimos el 30 de julio. Micron, Samsung y SK Hynix están vendiendo todo lo que fabrican, y aun así sus cotizaciones se mueven al ritmo de las dudas sobre cuánto durará el ciclo.
Por qué importa para una empresa que no fabrica chips
Dos consecuencias directas, y ninguna es teórica.
La primera: los portátiles y los servidores que compres este año van a costar más. Los fabricantes de PC llevan meses avisando de subidas de precio por el coste de la memoria. Si tenías un plan de renovación de equipos para 2026, el presupuesto que hiciste en 2025 se ha quedado corto.
La segunda es más de fondo. Cuando cuatro empresas queman caja para construir capacidad, el precio del cómputo que te venden a ti no baja igual de rápido que antes. Durante dos años nos acostumbramos a que cada modelo nuevo fuera más barato que el anterior. Esa curva sigue bajando (OpenAI recortó un 80% el precio de GPT-5.6 Luna hace tres días), pero conviene no construir un caso de negocio asumiendo que seguirá cayendo así para siempre.
Lo que yo hago en mis empresas es simple y aburrido: medir el coste real por proceso automatizado, no el coste por millón de tokens. Si una automatización me ahorra cuatro horas de trabajo al mes y me cuesta 12 euros de API, aguanta cualquier subida razonable de precio. Si el margen es de céntimos, el proceso no estaba bien elegido.
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