Michael Burry compara con Enron el plan de financiación de 500.000 millones de Nvidia y amplía sus posiciones cortas

Michael Burry compara con Enron el plan de financiación de 500.000 millones de Nvidia y amplía sus posiciones cortas
Fuente: sg.finance.yahoo.com

Michael Burry, el inversor que popularizó *The Big Short*, ha comparado con Enron el plan de financiación de 500.000 millones de dólares que Nvidia montó con seis gestoras. Dijo que los acuerdos tienen "shades of Enron" y que "cuanto más se entiende, más se ve que es una señal de desesperación". Ha ampliado sus posiciones cortas contra grandes compañías de IA.

Puntos clave

  • Burry compara la operación con el intento de Enron de convertir la electricidad mayorista en una clase de activo invertible. Enron quebró con 60.000 millones.
  • Su frase central: "estructurar créditos no naturales para alargar el momento en la fase tardía del ciclo alcista es donde está la preocupación".
  • El programa involucra a Apollo, BlackRock, Blackstone, Brookfield, Goldman Sachs y KKR.
  • Nvidia podría respaldar hasta el 25% de ciertos proyectos con un mecanismo ligado al valor futuro de su hardware.
  • Jensen Huang niega que sean acuerdos circulares: "esta iniciativa está diseñada precisamente para responder a esa preocupación. Estamos trayendo capital institucional independiente y de largo plazo al mercado de infraestructura de IA".

Qué critica exactamente

La acusación no es que Nvidia venda demasiadas GPUs. Es cómo se están financiando las compras.

En el esquema que Nvidia presentó con BlackRock, Blackstone y KKR para movilizar 500.000 millones, el fabricante puede respaldar hasta un cuarto de determinados proyectos con un mecanismo atado al valor futuro de sus propios chips. Es decir, Nvidia ayuda a financiar la compra de Nvidia poniendo como garantía lo que valdrán las Nvidia dentro de unos años.

Burry lo traduce a un lenguaje que cualquiera entiende: se está convirtiendo un chip en un activo financiero, parecido a una hipoteca o a un préstamo de coche. Y llama a esos créditos "no naturales" porque el colateral se deprecia rápido y su valor futuro depende de que la demanda de cómputo siga donde está.

El paralelismo con Enron va por ahí. Enron intentó convertir la electricidad mayorista en algo que se pudiera empaquetar y vender como producto de inversión. Lo que quebró no fue la electricidad, fue la estructura montada encima.

La respuesta de Nvidia

Jensen Huang niega lo de "circular" y da la vuelta al argumento: dice que la iniciativa existe precisamente para meter capital institucional independiente y de largo plazo en la infraestructura de IA, en vez de que la financiación salga del propio ecosistema.

Es un contraargumento razonable. Traer a Apollo, Brookfield o Goldman es lo contrario de financiarlo todo con tu propio balance. Lo que no responde es la parte del colateral: si el respaldo está atado al valor futuro del hardware que vende Nvidia, la exposición vuelve a Nvidia por otra puerta cuando ese valor cae.

Dónde encaja esto

No es una voz aislada esta semana. En las últimas horas también salió que los inversores miran una valoración de 2 billones para Anthropic antes de su salida a bolsa y que Steve Eisman, otro de los personajes de *The Big Short*, señala la dependencia de OpenAI y Anthropic como el punto débil del boom.

Y del lado del gasto real, hoy mismo Bank of America ha comprometido 250.000 millones para infraestructura tecnológica y energética. El dinero sigue entrando mientras se discute si la estructura aguanta.

Conviene recordar quién habla. Burry lleva años avisando de burbujas y no siempre acierta en el momento. Estar corto es una posición, no un análisis neutral. Pero la crítica concreta sobre el colateral tiene sustancia propia, independientemente de dónde tenga puesto el dinero.

Por qué importa

Para una empresa que usa IA, no para una que invierte en ella, la lectura es de coste, no de bolsa.

Si esta arquitectura financiera se tensa, lo que se mueve primero no son las acciones: es el precio del cómputo. La época de modelos cada vez más baratos por token, que es la que ha permitido que una empresa mediana automatice cosas que hace dos años no salían a cuenta, depende de que siga entrando dinero en centros de datos.

Lo prudente es lo de siempre. Ten claro cuánto gastas al mes en tokens y qué te ahorra ese gasto. Si el ahorro está medido, un encarecimiento del 30% es un ajuste. Si nadie ha medido nada, es un susto.


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