ChatGPT ya permite probarse ropa virtualmente con una foto tuya. OpenAI anunció el 1 de octubre el lanzamiento global de dos funciones de compra, según TechCrunch: un probador virtual que viste tu selfie con la prenda que estás mirando, y una lista de Favoritos donde guardar los productos para volver a ellos después.
Las dos van montadas sobre ChatGPT Images 2.5, el modelo de imagen que OpenAI sacó en septiembre. Y llegan después de un año entero en el que OpenAI ha ido probando cómo meter la compra dentro del chat, con algún tropiezo por el camino.
Puntos clave
- Botón "Try On" en los resultados de compra. Subes un selfie o una foto de cuerpo entero y ChatGPT genera una imagen tuya con la prenda o el accesorio puesto.
- Vale con una captura. También puedes subir la imagen de un producto (por ejemplo, un pantallazo de una web) y pedirle que te lo pruebe.
- Favoritos. Los productos que te gustan se guardan en la Biblioteca de la app, junto a las imágenes del probador.
- Lanzamiento global, según OpenAI. El anuncio no detalla planes de suscripción ni calendario por país.
Cómo funciona el probador de ChatGPT
El flujo es corto. Le pides a ChatGPT algo concreto ("una chaqueta vaquera oversize para entretiempo") y te devuelve resultados de compra. En cada producto aparece el botón nuevo. Lo pulsas, subes tu foto y ChatGPT pinta cómo te quedaría.
La segunda vía es la que me parece más útil en la práctica. No necesitas que la prenda salga en los resultados de ChatGPT: haces captura de cualquier tienda, se la pasas y le pides que te la pruebe. O sea, el probador funciona como una capa por encima de cualquier ecommerce, no solo de los comercios que OpenAI tenga conectados.
OpenAI añade otros dos usos que ya funcionaban con el chat normal y que ahora encajan mejor con el probador:
- Describir un estilo ("quiero vestir como un arquitecto de Copenhague") y pedirle que busque las piezas que faltan para completar el look.
- Subir fotos del outfit de un famoso y pedirle que encuentre esas prendas a la venta.
Ese segundo uso es terreno de Pinterest y de Google desde hace años, como apunta TechCrunch: inspiración de moda que acaba en una compra en otra web.
Qué pone Images 2.5 debajo
El probador no es un modelo nuevo. Es ChatGPT Images 2.5, lanzado en septiembre, aplicado a un caso concreto. Según OpenAI, esta versión da una luz más natural, texturas más ricas, sigue mejor las instrucciones de edición y genera más rápido.
Para un probador, esas tres cosas importan más que en cualquier otro uso. La tela tiene que caer como cae en un cuerpo real, la luz de la prenda tiene que casar con la de tu foto y la edición tiene que respetar tu cara y tu cuerpo, sin inventarse otra persona. La latencia también cuenta: nadie se prueba diez chaquetas si cada una tarda un minuto.
Y la ropa es bastante más difícil que el maquillaje. Un pintalabios es un color sobre una zona fija de la cara. Una americana tiene caída, tallas, hombros distintos en cada cuerpo y un tejido que refleja la luz a su manera. Ahí es donde se va a ver si el modelo da la talla o si se queda en una ilustración bonita.
Un año probando compras dentro del chat
Esto no sale de la nada. OpenAI lleva casi un año intentando que ChatGPT sea el sitio donde empiezas a comprar:
- Septiembre de 2025: Instant Checkout, comprar sin salir del chat, empezando por vendedores de Etsy en Estados Unidos.
- 24 de noviembre de 2025: shopping research, una guía de compra personalizada que te hace preguntas y rastrea fuentes.
- Marzo de 2026: búsqueda visual, subir una imagen para encontrar productos parecidos y compararlos.
- 17 de junio de 2026: acuerdo con L'Oréal para meter en ChatGPT el probador de maquillaje de Maybelline, con la tecnología de realidad aumentada ModiFace.
- 8 de agosto de 2026: se filtra que OpenAI prepara un probador de ropa, sin confirmación oficial.
El tropiezo está en el primer punto. TechCrunch recuerda que OpenAI tuvo que darle la vuelta a Instant Checkout porque no funcionó como esperaba. El giro tiene sentido: la gente no compra en ChatGPT, pero sí decide ahí qué comprar. El probador y Favoritos se quedan en esa parte del embudo, la de descubrir y decidir, y dejan la caja registradora a la tienda.
Google llegó antes
No es una idea nueva. Google lanzó su probador virtual el año pasado, y Google tiene detrás Shopping, el catálogo de productos más grande que existe y décadas de anunciantes. TechCrunch lo dice sin rodeos: está por ver que ChatGPT se convierta en la primera opción para esto.
La competencia tampoco es solo Google. La startup de agentes Instinct empezó hace poco a empujar recomendaciones de producto por su cuenta, y parte de sus usuarios lo vio más como publicidad que como ayuda. Es la línea fina por la que van a caminar todos. Un asistente que te recomienda ropa es útil hasta el día en que sospechas que alguien paga por salir en la recomendación.
Y OpenAI ya tiene anuncios en ChatGPT en varios países. Hasta ahora ninguno de la Unión Europea, pero el día que se junten anuncios y probador, esa sospecha va a ser difícil de despejar.
Lo que conviene mirar antes de subir tu foto
Subir un selfie o una foto de cuerpo entero a un chatbot no es lo mismo que pedirle una receta. El anuncio, tal como lo cuenta TechCrunch, no entra en cuánto tiempo se guardan esas imágenes ni si se usan para entrenar. Sí dice que quedan guardadas en tu Biblioteca junto a los Favoritos.
Mi consejo: antes de usarlo, revisa en los ajustes de ChatGPT si tienes activado que tus conversaciones sirvan para mejorar el modelo, y decide con eso delante. Y si usas ChatGPT con la cuenta de empresa, mejor no mezclar ahí tus fotos personales.
Por qué importa
Para cualquiera que venda online en España, sobre todo moda y complementos, el mensaje es claro. Una parte creciente de la decisión de compra ya pasa dentro de un asistente de IA y no en tu web. Según Adobe, los compradores que llegan desde ChatGPT y Gemini gastan un 53% más por visita.
Con el probador, el cliente puede llegar a tu ficha de producto habiéndose visto ya con la prenda puesta. Eso cambia qué importa en el catálogo: fotos de producto limpias, sobre fondo neutro y fáciles de capturar, porque son la materia prima con la que ChatGPT va a vestir a tu cliente. Si tus imágenes son malas, el probador las va a hacer peores.
Lo práctico para esta semana: pruébalo con tus propios productos. Haz captura de tres fichas de tu tienda, pídele a ChatGPT que te las pruebe y mira qué sale. Es la forma más rápida de saber cómo te ve un cliente que ya no entra por Google.
Fuente original: TechCrunch
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