Groq ha levantado 350 millones de dólares a una valoración de 3.500 millones, según TechCrunch. En septiembre de 2025 valía 6.900. La empresa que se hizo un nombre vendiendo un chip propio más rápido que las GPU de Nvidia ahora alquila GPU de Nvidia, y Nvidia participa en la ronda.
Puntos clave
- 350 millones de dólares liderados por Disruptive, con participación prevista de Nvidia.
- Valoración de 3.500 millones, frente a los 6.900 de septiembre de 2025.
- La ronda anterior, en junio de 2026, fue de 650 millones.
- 13 centros de datos en Norteamérica, Europa, Oriente Medio y Asia-Pacífico.
- Plan de pasar de 54 megavatios a más de 200 en 2027.
De fabricar chips a alquilar los del rival
La tesis original de Groq era el LPU, un chip de inferencia diseñado desde cero para servir modelos de lenguaje rápido. Guardaba los pesos en memoria del propio chip y se saltaba el cuello de botella que estrangula a una GPU, que es ir a buscarlos a memoria externa en cada paso. Funcionaba: Groq enseñaba cifras de tokens por segundo que nadie más daba.
El giro es que ya no fabrica ese chip como negocio. Ahora opera como neocloud, que es el nombre que se le ha quedado a los proveedores que compran GPU, las meten en centros de datos y alquilan la capacidad por horas o por token. Los sistemas que instala son de Nvidia.
La pieza que explica el resto: Jonathan Ross, fundador y anterior consejero delegado, fichó por Nvidia junto a otras figuras del equipo dentro de un acuerdo de licencia de 20.000 millones de dólares. Alex Davis es ahora presidente y consejero delegado. Nvidia se quedó con el talento y con la tecnología en licencia, y lo que queda de Groq se dedica a vender cómputo de Nvidia.
La valoración a la mitad es el dato honesto
3.500 millones frente a 6.900 en septiembre de 2025. La mitad, en once meses, en el sector con más dinero del mundo. Y con una ronda de 650 millones en junio de por medio.
Esa caída no es un accidente de mercado. Es lo que vale una empresa cuando cambia de negocio. Un fabricante de silicio con arquitectura propia se valora por la tecnología y el margen que puede sacar de ella. Un operador de centros de datos se valora por megavatios contratados y por el diferencial entre lo que le cuesta la capacidad y lo que la vende. Son múltiplos distintos, y el segundo es mucho más bajo.
Lo que sí conserva Groq es distribución. Más de 6 millones de desarrolladores y empresas usan la plataforma, y esa base es lo que hace que el negocio de neocloud tenga sentido: ya tiene a quién venderle los megavatios que va a montar. El plan es pasar de 54 megavatios operativos a más de 200 durante 2027, y el dinero fresco va a clusters medianos y grandes de Nvidia para entrenamiento e inferencia.
Por qué importa
Si usas Groq por velocidad en algún proceso de tu empresa, esto te cambia la razón por la que lo usas. La ventaja de latencia venía del chip propio. Sobre GPU de Nvidia, la competencia sirve el mismo hardware, así que la diferencia pasa a ser precio, disponibilidad y calidad de servicio.
Merece la pena mirar el contrato y comprobar sobre qué hardware corren tus endpoints hoy, porque los números de tokens por segundo que justificaron la elección hace un año igual ya no describen lo que te están sirviendo.
Y hay una lectura más amplia para cualquiera que elija proveedor de inferencia. La lista de empresas que compiten con Nvidia por la vía del silicio se está quedando corta, y las que quedan tienden a acabar comprándole a Nvidia o siendo compradas por Nvidia. Cuando negocies precio de inferencia, asume que casi todos tus proveedores tienen el mismo coste de entrada.
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