Kling AI supera los 850 millones de yuanes en un trimestre mientras el beneficio de Kuaishou cae un 36%

Kling AI supera los 850 millones de yuanes en un trimestre mientras el beneficio de Kuaishou cae un 36%
Ilustración: Digital Brain

Kling AI facturó más de 850 millones de yuanes (unos 117 millones de dólares) en el segundo trimestre de 2026, más del triple que un año antes, según los resultados que publicó Kuaishou el 19 de agosto. El grupo, en cambio, vio caer su beneficio neto un 36% por lo que está gastando en IA.

Puntos clave

  • Kling AI superó los 850 millones de yuanes en el trimestre, con crecimiento interanual por encima del 200%.
  • Kuaishou facturó 35.500 millones de yuanes en total, un 1,4% más interanual. Beneficio neto ajustado de 3.900 millones, margen del 11%.
  • Los ingresos de otros servicios, la partida donde entra Kling, subieron un 18,5% hasta 6.200 millones de yuanes.
  • Marketing online creció un 4,4% hasta 20.600 millones. El directo cayó un 13,5% hasta 8.700 millones.
  • En el trimestre salieron Kling 3.0 Turbo y la salida nativa en 4K. La app llegó a 412,3 millones de usuarios activos diarios.

Lo que enseñan estos números

Es de las pocas veces que se puede ver el negocio real de un generador de vídeo con IA dentro de una cuenta auditada, y no en una nota de prensa de ronda.

117 millones de dólares en un trimestre son unos 470 millones anualizados si el ritmo se mantiene. Para un producto que compite con Runway, Luma, Higgsfield y Sora, es una cifra que sitúa a Kling como uno de los generadores de vídeo que más factura del mundo. El crecimiento por encima del 200% interanual dice que la curva sigue subiendo.

Ahora la otra cara. El beneficio del grupo cayó un 36%, y la explicación está en la misma frase que celebra Kling: mayor inversión en IA. El vídeo generativo es de los usos más caros que existen en cómputo. Cada segundo de vídeo en 4K sale de una GPU que alguien paga.

El negocio tradicional tampoco ayuda. El marketing online crece un 4,4%, un ritmo flojo, y el directo se hunde un 13,5%. Kuaishou está financiando una apuesta cara de IA con un motor que se está desacelerando.

El contraste con la ronda de 2.800 millones a valoración de 18.000 millones que Kling levantó en julio pone las cifras en perspectiva. La valoración implica unas 38 veces los ingresos anualizados. No es descabellado para algo que triplica cada año, pero exige que el ritmo aguante.

De dónde sale ese dinero

Merece la pena entender quién paga los 850 millones de yuanes, porque no es el consumidor que hace un vídeo gracioso.

Kling vende por créditos y por suscripción, y su volumen viene de dos sitios. Uno es el mercado publicitario chino, donde agencias y anunciantes producen creatividades a escala para plataformas de vídeo corto. El otro es la exportación: Kling opera fuera de China con producto en inglés y compite de tú a tú con las herramientas occidentales.

La ventaja de Kuaishou es que no tiene que comprar distribución. Tiene 412,3 millones de usuarios activos diarios en su propia app, y esa base sirve de campo de pruebas y de canal a la vez. Ninguna startup de vídeo generativo occidental tiene un lugar donde estrenar un modelo delante de cientos de millones de personas el mismo día.

El coste de esa ventaja es el que aparece en el beneficio. Kuaishou está sosteniendo una carrera de infraestructura con un negocio de directo que se cae un 13,5% al año, y eso limita cuánto puede aguantar la quema si la monetización de Kling se atasca.

Por qué importa

Si compras vídeo generativo para marketing, aquí tienes la señal que llevabas tiempo esperando: hay un proveedor con negocio real detrás, no solo con ronda. Kling factura lo suficiente como para que no vaya a desaparecer el mes que viene, que es la duda razonable con la mitad del sector.

Kling 3.0 Turbo y la salida nativa en 4K también quitan la excusa técnica que quedaba. El 4K nativo es el umbral a partir del cual una pieza generada entra sin recortes en un anuncio, en una web o en una pantalla de tienda.

La contrapartida está en el origen. Kuaishou es una empresa china cotizada en Hong Kong, y eso trae dos preguntas que hay que hacerse antes de meterla en un flujo de trabajo: dónde se procesa el material que subes y qué pasa con los derechos del resultado bajo el marco europeo. Ninguna de las dos tiene una respuesta obvia, y las dos van a salir en la primera reunión con legal.


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