Meta y BlackRock montan un centro de datos de 1 GW en El Paso por 14.000 millones y Meta se queda solo el 20%

Meta y BlackRock montan un centro de datos de 1 GW en El Paso por 14.000 millones y Meta se queda solo el 20%
Fuente: investor.atmeta.com

Meta ha anunciado un vehículo conjunto con BlackRock para desarrollar un campus de centros de datos de 1 gigavatio en El Paso, Texas, con un coste de desarrollo de unos 14.000 millones de dólares. Lo llamativo no es el tamaño: es el reparto. Los fondos de BlackRock se quedan el 80% y Meta solo el 20%, aunque Meta será el único inquilino del campus entero.

El anuncio llega un día antes de que Meta presente resultados del segundo trimestre, con el mercado mirando con lupa cuánto está gastando en IA.

Puntos clave

  • 80% BlackRock / 20% Meta, con un coste de desarrollo de unos 14.000 millones, aportado a prorrata.
  • Meta mete terreno y obra en curso por unos 2.300 millones. BlackRock pone unos 4.900 millones en efectivo. Hay además 12.500 millones de deuda.
  • Meta cobra una distribución única de unos 1.000 millones al cerrar y garantiza un valor residual de unos 13.000 millones.
  • Campus de 1 GW, operativo previsto en 2028, con más de 4.000 obreros en pico y unos 300 empleos permanentes.

Por qué Meta se queda con el 20% de algo que va a usar al 100%

Esta es la parte que merece leerse dos veces. Meta va a ocupar el campus entero, con un contrato de alquiler inicial de cuatro años y cuatro prórrogas que pueden estirarlo hasta veinte. Pero en el balance solo consolida una quinta parte.

La razón es contable y de tesorería. Construir 14.000 millones de hormigón, refrigeración y subestaciones te come el flujo de caja libre y te infla el activo fijo justo cuando los inversores están nerviosos con el capex de la IA. Meterlo en un vehículo con BlackRock convierte una inversión en un alquiler: el gasto pasa a la cuenta de resultados poco a poco, y el ladrillo lo financia otro.

A cambio, Meta firma la garantía de valor residual de unos 13.000 millones. Es decir, si dentro de veinte años el campus no vale lo previsto, la diferencia la cubre Meta. El riesgo no se ha ido, se ha aplazado y se ha movido a una nota al pie.

Es el mismo mecanismo, con distinto envoltorio, que el que se está negociando al otro lado: Nvidia estudia avalar 250.000 millones de deuda de OpenAI para un campus de 10 GW en Ohio. La industria ha descubierto que la parte difícil de la IA ya no es el modelo, es el crédito.

Lo que se ve en El Paso

Sobre el terreno hay ya más de 2.300 personas trabajando. En el pico de obra se esperan más de 4.000. Cuando arranque, el campus se quedará en unos 300 empleos permanentes, la proporción habitual de estas instalaciones: mucha construcción, poca operación.

Meta acompaña el anuncio con 500.000 dólares para colegios públicos de El Paso y la BlackRock Foundation pone unos 30 millones en su programa Future Builders, con el objetivo de formar a más de 12.000 electricistas en tres años. Ese último dato es el que de verdad describe el cuello de botella: no hay suficientes electricistas industriales en Estados Unidos para construir todo lo que se ha anunciado.

En el capítulo ambiental, Meta se compromete a igualar el 100% del consumo eléctrico del campus con energía renovable y a usar refrigeración líquida en circuito cerrado, que es lo que evita el consumo masivo de agua en una zona desértica.

Las frases del comunicado

Mark Zuckerberg dice que la alianza "nos permite movernos más rápido y a mayor escala". Larry Fink habla de "la fuerza y la escala de nuestras capacidades combinadas con GIP y HPS", las dos gestoras de infraestructura y crédito privado que BlackRock compró para justo esto.

Traducido a román paladino: BlackRock ha montado la maquinaria para prestar dinero a la construcción de centros de datos, y Meta es el cliente ancla.

Por qué importa

Para una empresa española que usa modelos de Meta, Llama incluido, la lectura práctica es que la capacidad no va a faltar y que el precio del cómputo seguirá bajando. Bien.

La lectura menos cómoda es de gestión. Estas operaciones marcan el estándar de cómo se financia la infraestructura de IA: fuera de balance, con un inquilino ancla y una garantía de valor residual. Si en los próximos años te ofrecen un modelo parecido para tu propia infraestructura, y os lo van a ofrecer, la pregunta que hay que hacer es dónde está la garantía y quién la firma. Casi nunca está en la portada del contrato.


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