El gasto de OpenAI en infraestructura se dispara a 750.000 millones hasta 2030

El gasto de OpenAI en infraestructura se dispara a 750.000 millones hasta 2030
Fuente: techcrunch.com

OpenAI acaba de subir la apuesta otra vez. La empresa ha elevado su plan de gasto en infraestructura a 750.000 millones de dólares hasta 2030, según TechCrunch, un 25% más de lo que estimaba a principios de año. La cifra da vértigo por sí sola, pero lo que de verdad cuenta es dónde va ese dinero: centros de datos gigantes, gigavatios de electricidad y contratos que atan a OpenAI a pagar la factura completa durante años.

Puntos clave

  • OpenAI planea gastar 750.000 millones de dólares en infraestructura hasta 2030.
  • Es un 25% más que su propia estimación de hace unos meses.
  • Project Camellia, en Georgia, arranca con 20.000 millones y ocupa 1.400 acres cerca de Savannah.
  • Ese centro pedirá un mínimo de 3,2 gigavatios y estará operativo entre 2028 y 2032.
  • OpenAI se compromete a pagar los costes completos de infraestructura y de electricidad.

Project Camellia: el nuevo monstruo de Georgia

La pieza concreta detrás del titular es Project Camellia, un centro de datos en Georgia. La inversión inicial es de 20.000 millones de dólares sobre 1.400 acres cerca de Savannah. Para hacerse una idea del tamaño: pedirá un mínimo de 3,2 gigavatios de potencia. Un gigavatio alimenta más o menos a 750.000 hogares. Estamos hablando de un solo centro que consumirá como una ciudad mediana entera.

El calendario es largo. El complejo irá entrando en funcionamiento por fases entre 2028 y 2032. Y el detalle que más pesa en la letra pequeña: OpenAI se compromete a cubrir los costes completos de infraestructura y de suministro eléctrico. No es un alquiler flexible, es una obligación de pago a años vista. Si la demanda de cómputo no crece al ritmo previsto, ese compromiso sigue en pie.

De dónde sale tanta electricidad

Aquí entra Georgia Power, la eléctrica de la zona. Va a construir alrededor de 5,8 gigavatios de capacidad nueva, en su mayoría con gas natural. El acuerdo de OpenAI se lleva cerca de un tercio de esa capacidad contratada para finales de 2026. Traducido: una sola empresa de IA está reservando un pedazo enorme de la red eléctrica de un estado, y la respuesta para alimentarla no es solar ni nuclear, es gas.

Ese patrón se repite por todo EEUU. Ya contamos que los centros de datos consumirán una quinta parte de la electricidad del país en 2035, y que hay estados poniendo freno a nuevas construcciones. La factura de la IA no es solo dinero, es megavatios, y los megavatios tienen un límite físico que no se resuelve firmando más contratos.

La sombra de Stargate

El salto en el gasto no llega en el vacío. TechCrunch apunta que la aceleración responde a las dificultades del proyecto Stargate, la megaestructura de centros de datos que OpenAI anunció con Oracle y SoftBank. Cuando un plan grande se atasca, la respuesta de OpenAI ha sido abrir más frentes en paralelo, no reducir. De ahí que la cifra global suba un 25% en pocos meses.

La pregunta que sobrevuela todo esto es la de siempre: ¿de dónde sale el dinero? OpenAI factura miles de millones al año, pero 750.000 millones de compromiso hasta 2030 es un orden de magnitud distinto. Es la apuesta más agresiva del sector a que la demanda de inteligencia va a seguir subiendo sin techo. Su propia directora financiera ya propuso medir la IA por "inteligencia útil por dólar", una forma de justificar que gastar tanto tiene sentido si cada dólar rinde más cómputo cada año.

Por qué importa

Para una empresa que usa IA en sus procesos, esto tiene dos lecturas. La buena: toda esa capacidad nueva presiona los precios hacia abajo. Más gigavatios significan más cómputo disponible, y eso abarata con el tiempo el coste por token de los modelos que usas. La mala: si el sector está construyendo a este ritmo apostando por una demanda que aún no existe del todo, cualquier frenazo en la adopción podría dejar a los proveedores con una resaca de deuda enorme. Conviene no atarse a tarifas ni contratos largos con un solo proveedor mientras el suelo se mueve tanto.


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