SpaceX ingresó 2.600 millones con IA, un 247% más, y perdió 1.260 vendiendo cómputo

SpaceX ingresó 2.600 millones con IA, un 247% más, y perdió 1.260 vendiendo cómputo
Fuente: techcrunch.com

SpaceX facturó más vendiendo cómputo de IA que muchas empresas de IA puras: 2.600 millones de dólares en el segundo trimestre, un 247% más que un año antes, según sus primeros resultados como cotizada recogidos por TechCrunch.

Los clientes de ese negocio son Anthropic y Google. Y el detalle que no aparece en el titular: esa división perdió 1.260 millones en el mismo trimestre.

Puntos clave

  • Ingresos totales de abril a junio: 7.800 millones, frente a 4.100 el año anterior y por encima de los 6.930 que esperaba el mercado.
  • La división de IA aportó 2.600 millones, apoyada en 14.100 millones de dólares en nuevos acuerdos de servicios cloud.
  • La capacidad de cómputo pasó de 0,4 gigavatios a 1,4 en doce meses.
  • La IA registró una pérdida operativa de 1.260 millones.
  • Capex del trimestre: 18.400 millones, de los que unos 15.800 fueron a infraestructura de cómputo.

El negocio espacial paga la fiesta, de momento

La lectura fácil es que SpaceX se ha convertido en un neocloud con cohetes. La lectura correcta es más incómoda: se ha convertido en un neocloud que todavía no gana dinero con eso, financiado por un negocio de satélites que sí lo gana.

Starlink sigue creciendo y el conjunto de la compañía casi ha doblado ingresos. Pero el gasto de capital del trimestre, 18.400 millones, es más del doble de lo que facturó. Y el 86% de ese capex se fue a infraestructura de IA.

Esa es la apuesta declarada. Musk espera cerrar 2026 con más de 2 gigavatios de cómputo y acercarse a los 10 gigavatios a finales de 2027. Para dimensionarlo: hace un año tenían 0,4.

De dónde salen esos 2.600 millones

De contratos grandes, no de una nube de autoservicio. Los acuerdos con Anthropic y Google explican el salto, y la compañía tiene otros 6.700 millones de ingresos de servicios cloud ya firmados que empiezan a entrar en octubre en una ventana de seis meses.

Esta es la mecánica de todo el sector ahora mismo: contratos plurianuales de capacidad reservada entre laboratorios y quien tenga gigavatios. Ya lo vimos con los 10.000 millones de Anthropic con Volta hace un día. Los laboratorios se aseguran cómputo con años de antelación y quien lo construye acepta pérdidas iniciales a cambio de un contrato firmado.

También conviene recordar de dónde sale parte de esa energía. En julio contamos que SpaceX alargará hasta 2027 las 69 turbinas sin permiso que alimentan el Colossus de xAI. La velocidad de construcción va por delante de los papeles.

La pérdida de 1.260 millones

Es el dato que separa el relato de la contabilidad. Vender cómputo a escala exige comprar GPU, levantar edificios y contratar electricidad antes de facturar el primer euro. Con la capacidad multiplicándose por tres y medio en un año, la depreciación se come el margen.

Nada de esto es anómalo en un negocio de infraestructura. Lo que sí es una pregunta abierta es cuántos trimestres seguidos aguanta un mercado que acaba de comprar la acción en la mayor salida a bolsa de la historia.

Por qué importa

Si compras inferencia, esto es una buena noticia a corto plazo y una incógnita a medio. A corto: más gigavatios compitiendo significa que el precio por token no se va a disparar este año. A medio: los proveedores que hoy venden por debajo de coste para ganar cuota tienen que subir precios en algún momento o quedarse.

La conclusión práctica para una empresa que ya usa Claude o Gemini en sus procesos es la de siempre. Mide lo que gastas por proceso, no en total. Y no diseñes nada que solo funcione si el precio del token sigue bajando.


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