Las 69 turbinas de gas que alimentan el centro de datos Colossus de xAI cerca de Memphis van a seguir funcionando sin permiso hasta julio de 2027. SpaceX lo ha pactado mientras construye la planta que las sustituirá: 1,2 gigavatios de gas natural con 41 turbinas.
Un gigavatio y medio para entrenar modelos, en una de las zonas más contaminadas del país, con la NAACP demandando y el Departamento de Justicia del lado de la empresa.
Puntos clave
- 69 turbinas temporales operando sin permiso hasta julio de 2027.
- Planta permanente de 1,2 GW con 41 turbinas de entre 16,48 y 50 megavatios cada una.
- Permiso bajo la Clean Air Act concedido en marzo de 2026.
- Emisiones potenciales por encima de 2.000 toneladas anuales de NOx.
El argumento de las ruedas
La defensa de SpaceX sobre por qué las turbinas actuales no necesitan permiso es la parte que más ruido ha hecho: siguen montadas sobre sus remolques de transporte, así que la compañía las considera equipo temporal y legalmente operable.
La regulación federal no lo ve igual. Para equipo de ese tamaño y ese régimen de funcionamiento hace falta permiso con independencia de cómo esté instalado. Que algo esté sobre ruedas no lo convierte en portátil cuando lleva dos años quemando gas en el mismo sitio.
Las 2.000 toneladas anuales de NOx no son una cifra abstracta. Los óxidos de nitrógeno son precursores del ozono troposférico, el que agrava el asma. El emplazamiento está al sur de Memphis, en la frontera entre Tennessee y Misisipi, en una región que ya figura entre las peores del país en calidad del aire.
Quién pelea y quién apoya
La NAACP y el Southern Environmental Law Center llevaron el caso a los tribunales en nombre de los vecinos del sur de Memphis.
En junio de 2026 el Departamento de Justicia se posicionó del lado de SpaceX, apelando a seguridad nacional, económica y energética. Un centro de datos privado defendido por el gobierno federal con argumentos de defensa nacional es una novedad que conviene apuntar, porque marca cómo se van a resolver los próximos choques entre infraestructura de IA y normativa ambiental.
La cifra que explica el resto
En su folleto de salida a bolsa, SpaceX declaró que planea comprar 2.800 millones de dólares en turbinas de gas para sus centros de datos en tres años.
Ese número contesta a la pregunta de por qué la compañía no espera. La red eléctrica de Estados Unidos no tiene capacidad libre para conectar gigavatios en el plazo que exige la carrera de modelos. Los plazos de conexión a red van de tres a siete años. Comprar turbinas y quemar gas en la parcela es lo que se puede hacer en doce meses.
SpaceX absorbió a xAI en febrero de 2026 y en julio fundió la marca bajo el nombre SpaceXAI. El campus Colossus es la pieza física de esa fusión.
Por qué importa
La IA que usas en tu empresa se paga en electricidad, y ese coste ha dejado de ser un detalle contable.
Lo que esta noticia enseña es dónde está el cuello de botella real de los próximos tres años. Ya no son los chips, ni el talento. Es la energía y el permiso para quemarla. Cada gigavatio que un laboratorio no consigue conectar es capacidad que no llega a la API que tú usas.
La traducción práctica para una empresa española: los precios por token no van a bajar tan rápido como en 2024 y 2025. La bajada de esos dos años venía de mejoras de eficiencia en los modelos. La subida de demanda ahora choca contra un límite físico que no se resuelve con ingeniería de software.
Si estás calculando el coste de un proceso automatizado a tres años vista, no proyectes la caída de precios de los últimos dos. Yo hago los números de Barner y DigitalBrain asumiendo precio plano. Si baja, mejor. Si subes tu dependencia contando con una bajada que no llega, el problema es tuyo.
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