OpenAI responde a Apple: no tenemos ni queremos sus secretos industriales

OpenAI responde a Apple: no tenemos ni queremos sus secretos industriales
Fuente: openai.com

OpenAI ha respondido a Apple con un comunicado titulado "Apple se está equivocando" en el que niega tener secretos industriales del fabricante del iPhone. La respuesta llegó la noche del lunes 3 de agosto, horas después de que Apple pidiera a un juez una medida cautelar contra OpenAI y dos de sus exempleados.

La frase que resume la postura: "La petición de medida cautelar de Apple está basada en información falsa y es completamente innecesaria, porque no tenemos, ni queremos, ninguno de sus secretos industriales".

Puntos clave

  • Apple pidió el 3 de agosto una orden que prohíba a OpenAI y a dos exempleados acceder, usar o revelar información confidencial suya.
  • En paralelo solicitó discovery acelerado, con documentos sobre el acceso a esa información.
  • Pide declaración jurada de Chang Liu y Tang Yew Tan, los dos exempleados de Apple que ahora trabajan en OpenAI, del empleado de OpenAI Yu-Ting Peng y de un cuarto empleado sin identificar que también salió de Apple.
  • OpenAI acusa a Apple de cambiar el relato con acusaciones vagas sobre otros exempleados.

De dónde viene el pleito

Apple demandó a OpenAI en julio, junto a esos dos exempleados, por apropiación indebida de secretos industriales. La acusación: que ese material sirve para el salto de OpenAI al hardware de consumo, el proyecto que dirige Jony Ive tras la compra de io Products.

Cubrimos la demanda cuando se presentó, en Apple demanda a OpenAI por robar secretos de su hardware con Jony Ive. Lo de ayer es el siguiente movimiento: Apple no espera al juicio y pide que el juez congele el uso de ese material mientras el caso avanza.

Qué contesta OpenAI

El comunicado va por tres frentes.

El primero es de forma. OpenAI dice que le habría gustado que Apple planteara el problema antes de demandar, que se habría explicado todo, y que se ofreció a trabajar con Apple para resolverlo.

El segundo es el de fondo, y es el más agresivo. OpenAI afirma que un vicepresidente de ingeniería de hardware de Apple y la abogacía interna de la propia Apple confirmaron que el incidente inicial fue un error. Es decir, que Apple ya había dado el asunto por zanjado internamente antes de llevarlo a un tribunal. OpenAI dice tener mensajes que lo documentan y los publica.

El tercero es de intención. Según OpenAI, Apple está intentando cambiar la narrativa con acusaciones genéricas sobre otros exempleados, en lugar de sostener las de la demanda.

Por qué Apple aprieta ahora

La medida cautelar y el discovery acelerado no son gestos rutinarios. Cuestan dinero y desgaste, y se piden cuando quien demanda cree que el daño se está produciendo mientras el caso duerme.

La lectura razonable es de calendario de producto. Si OpenAI está construyendo un dispositivo con Ive y ese dispositivo tiene fecha, cada mes de litigio normal juega a favor del demandado. Una orden que prohíba tocar cierto material puede frenar un desarrollo mucho antes de que un juez decida quién tiene razón.

Los nombres de las declaraciones apuntan en la misma dirección. Tang Yew Tan es un perfil de ingeniería de producto, no un ejecutivo de estrategia. Apple busca el detalle técnico, no el titular.

Y todo esto ocurre mientras las dos empresas siguen siendo socias: ChatGPT está integrado en el iPhone. Al mismo tiempo, Apple y OpenAI han pedido conjuntamente a otro juez que tire la demanda de Elon Musk contra ambas por supuestas prácticas anticompetitivas en la App Store. Litigan la una contra la otra y se defienden juntas del mismo tercero.

Por qué importa

Más allá del culebrón, aquí hay una lección práctica para cualquier empresa que contrate perfiles de la competencia. Los dos casos que sostienen la demanda de Apple no van de robar planos, van de qué se llevó cada persona en la cabeza y en el portátil al cambiar de empresa.

Si fichas a alguien de un rival, el proceso de entrada importa tanto como el de salida: dispositivo limpio, cero ficheros heredados, y por escrito. Cuando el que demanda tiene el bolsillo de Apple, la discusión no se gana con buena fe.


Relacionado