Valar Atomics levanta 1.000 millones y Mariana Minerals 310: el dinero de la IA baja al sótano

Valar Atomics levanta 1.000 millones y Mariana Minerals 310: el dinero de la IA baja al sótano
Fuente: techcrunch.com

El lunes se anunciaron dos rondas grandes con Sequoia, Khosla y a16z dentro, y ninguna de las dos empresas hace modelos ni chips. Valar Atomics levantó 1.000 millones de dólares para fabricar reactores nucleares pequeños en serie, según TechCrunch, y Mariana Minerals 310 millones para operar minas de minerales críticos con software. El dinero de la IA está bajando dos capas por debajo del modelo.

Puntos clave

  • Valar Atomics: 1.000 millones liderados por Sequoia, valoración de 6.000 millones incluyendo el dinero nuevo, más una línea de crédito de 200 millones.
  • En la ronda de Valar entran otras nueve firmas, entre ellas Valor Equity Partners y Conviction.
  • Mariana Minerals: 310 millones de serie B liderados por Khosla Ventures, con a16z, Breakthrough Energy Ventures, Greenoaks, BHP Ventures y Mitsubishi.
  • Mariana acumula 400 millones y una valoración de 1.500 millones.

Valar quiere fabricar reactores como quien fabrica coches

La apuesta de Valar no es construir una central. Es producir reactores modulares pequeños en cadena, lo que cambia la economía del asunto porque el coste de la nuclear está casi todo en la obra a medida.

En julio la compañía enseñó algo concreto: usó una reacción de fisión propia para generar electricidad suficiente para alimentar un chip de IA de Nvidia y servir una página web. Es una demostración modesta en vatios y contundente en simbolismo, porque cierra el circuito completo entre reactor y carga de IA.

El salto que financian estos 1.000 millones es pasar de demostrar a producir volumen. Ahí es donde han muerto casi todos los proyectos nucleares privados de los últimos treinta años.

Mariana mete software dentro de la mina

Mariana Minerals se define como una minera integrada verticalmente con el software primero. Construye y opera minas y refinerías de los metales que necesita la economía industrial.

Tiene dos activos en marcha: Copper One en Utah, que reactivó en cuatro meses con software autónomo, y Lithium One en Texas, con producción comercial prevista para 2027. Su programa MarianaOS aplica IA para recortar a la mitad los plazos de ejecución de una mina.

Reactivar una mina de cobre en cuatro meses es el tipo de dato que explica por qué Khosla y BHP están en la misma ronda. Los plazos de la minería se miden en años, y quien los recorte a la mitad tiene un negocio con o sin IA.

Por qué el capital se mueve hacia abajo

Los modelos necesitan centros de datos, los centros de datos necesitan gigavatios y los gigavatios necesitan cobre, litio y turbinas. Cada eslabón hacia abajo tiene menos competencia y plazos de construcción más largos, que es justo lo que un fondo grande quiere cuando cree que la demanda va a durar.

El patrón ya se veía. Nvidia negoció avalar 250.000 millones de deuda de OpenAI para un campus en Ohio, Meta y BlackRock montaron un centro de 1 gigavatio en El Paso, y SpaceX llegó a instalar turbinas sin permiso para alimentar Colossus.

Antares levantó 470 millones y hay más operaciones en la misma dirección. Ninguna de estas empresas entrena modelos.

Por qué importa

Para una empresa que use IA en sus procesos, esto es una señal sobre el precio a medio plazo.

Si el capital está financiando reactores y minas a cinco años vista, es porque nadie en la mesa espera que la demanda de cómputo baje. Y si la energía se resuelve, el coste por token seguirá cayendo, que es la tendencia que ya se ve en la guerra de precios entre laboratorios.

La lectura al revés también vale. Los proyectos de nuclear modular y de minería tardan años y fallan a menudo. Si estas apuestas no llegan a tiempo, la electricidad se convierte en el límite real del sector y el precio del cómputo deja de bajar. Merece la pena vigilarlo antes de firmar contratos de IA a tres años con precios fijos.


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