Un grupo de bancos liderado por Morgan Stanley está montando 15.000 millones de dólares de deuda para el campus de datos que Anthropic va a ocupar en Hubbard, Texas, y el aval lo pone Google. Según CNBC y la información de Bloomberg del 30 de julio, el paquete se reparte entre un préstamo puente de 14.000 millones y una línea de crédito revolving. El promotor es Nexus Data Centers, y el detalle que cambia la operación es que la garantía no la firma Anthropic.
Puntos clave
- 15.000 millones de dólares en total: 14.000 de préstamo puente más una revolving, con Morgan Stanley al frente del sindicato.
- Google respalda con su rating de grado de inversión miles de millones de las obligaciones de arrendamiento y de pago de energía de Anthropic, cubriendo cuatro contratos de alquiler y los acuerdos de compra de electricidad asociados.
- A cambio, Google se queda alrededor del 20% del capital del proyecto, tanto del centro de datos como de la planta eléctrica.
- El campus llevará su propia central de gas natural de 1,6 gigavatios, y Anthropic desplegará allí TPUs codiseñadas por Google y Broadcom.
Quién asume el riesgo aquí
La estructura es lo interesante. Un préstamo puente de 14.000 millones significa que la financiación definitiva todavía no existe: es dinero a corto plazo que hay que refinanciar más adelante, normalmente con bonos o con deuda de proyecto una vez el activo está construido y generando. Los bancos prestan contra la promesa de que ese refinanciamiento llegará.
Y prestan porque quien firma detrás es Alphabet. Anthropic factura mucho, pero no tiene calificación crediticia de grado de inversión ni balance para respaldar un compromiso de arrendamiento de esta magnitud a veinte años. Google sí. Al avalar los alquileres y los pagos de energía, traslada su solvencia al proyecto y baja el coste del dinero.
Ese aval no es gratis. Google se lleva en torno a una quinta parte del capital del proyecto. La compañía es a la vez inversora en Anthropic, proveedora de sus chips y ahora garante de su infraestructura. Cada capa nueva la ata un poco más a un competidor directo de su propio Gemini.
El detalle de los chips
Anthropic va a desplegar en Hubbard unidades de procesamiento tensorial (TPU), los aceleradores que Google diseña con Broadcom en lugar de comprar a Nvidia. El coste de esos chips va por un carril distinto: un acuerdo de vendor financing entre Anthropic y Broadcom, fuera de los 15.000 millones del campus.
Es decir, la factura real del proyecto es mayor que la cifra del titular. Los 15.000 millones pagan el edificio y la energía. El silicio se financia aparte, y el proveedor del silicio adelanta parte del dinero.
Esa forma de financiar circular ya la vimos con los 270.000 millones de deuda emitida para centros de datos de IA en lo que va de 2026. El patrón se repite: el fabricante financia al cliente que le compra, y el cliente financia con deuda el edificio donde lo instala.
Por qué Hubbard y por qué gas
Hubbard es un pueblo de Texas al sur de Dallas. Nexus registró allí un permiso para un centro de datos de 491.000 pies cuadrados, unos 45.600 metros cuadrados. La primera fase ronda los 5.000 millones de dólares y unos 500 megavatios, con plan de escalar el emplazamiento hasta 7,7 gigavatios.
La central de gas de 1,6 gigavatios se construye pegada al centro de datos, generación dedicada que no depende de la cola de conexión a la red eléctrica. Esperar un punto de conexión en Texas puede llevar años. Poner una central propia cuesta más pero se enciende cuando tú decides.
Es la misma jugada que están haciendo todos. Brookfield y NextEra levantan un campus de 100.000 millones en Kentucky y Meta y BlackRock montan uno de 1 gigavatio en El Paso por 14.000 millones. La energía dejó de ser un servicio contratado y pasó a ser parte del inmueble.
Anthropic quiere controlar su propia infraestructura
Este campus no va solo. Anthropic acumula más de una docena de acuerdos preliminares de arrendamiento apuntando a al menos 10 gigavatios de capacidad total. Durante años tiró de la nube de Google y de Amazon. Ahora quiere el hierro bajo su control directo, con contratos a su nombre y chips elegidos por ella.
El movimiento encaja con los números. OpenAI y Anthropic suman ya 120.000 millones de ingresos anualizados, y Microsoft se apuntó 3.200 millones por su participación en Anthropic en un solo trimestre. Hay ingresos suficientes para justificar la inversión y suficiente demanda para llenarla.
A 31 de julio la financiación seguía en negociaciones avanzadas y no había anuncio público de cierre. El arrendamiento de Anthropic sí figuraba ya firmado.
Por qué importa
Si tu empresa tiene a Claude metido en procesos de facturación, atención al cliente o análisis, esto es la cañería que sostiene el precio que pagas. Los 15.000 millones se devuelven de una sola forma: vendiendo tokens durante años.
La consecuencia práctica es que el precio por token no va a bajar por generosidad. Bajará si baja el coste de servir, y subirá si hay que refinanciar caro. Vale la pena mirar los contratos de tu proveedor de IA con el mismo criterio con el que mirarías a un proveedor logístico que acaba de endeudarse para comprar una flota: la capacidad es real, y la factura también.
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